Cambiar de sistema y mover el banquillo le dan la victoria al R. Madrid frente al Valencia (2-0)

R. Madrid: Courtois; Carvajal-Varane-S. Ramos-Reguilón; M. Llorente-L. Vázquez-Ceballos-Modric-Bale; Benzema.

Valencia: Neto; Wass-Garay-Paulista-Gayá; C. Soler-Coquelin-Parejo-Guedes; Gameiro-S. Mina.

  • Las claves
    • Tener más intensidad en la primera parte dio ventaja a los locales
    • Carvajal fue decisivo, interviniendo en los dos goles
    • No haber fallado tantas ocasiones de gol en ambas áreas pudo cambiar el resultado en ambos sentidos

Nueva prueba de carácter para Solari y su plantilla, que debía recibir a un conjunto complicado en casa tras salir goleado de Ipurúa y recuperar parte de la confianza en Roma. El argentino utilizó sistema y hombres diferentes al pasado reciente con un 4-1-4-1 con M. Llorente de cierre como sustituto natural de Casemiro, dos extremos con Bale pegado a su banda original y Benzema de delantero centro. Esta distribución sobre el campo es más segura (aunque también más conservadora), pero permite reorganizar el juego cuando ha habido debilidades defensivas y de consistencia. Poner a Llorente de cierre está siendo un acierto, pues el canterano interpreta a la perfección el puesto e interviene mucho en la salida del balón, aparte de cumplir perfectamente con las coberturas y vigilancias. Por delante suyo, Ceballos se ha asentado como mediocentro –cuando no se le ubica de pivote, donde sufre más- y se entendió muy bien con el recuperado Modric, generando entre ambos juego vertical. Las bandas funcionaron bastante bien, con Lucas y Bale siendo rápidos y con recorridos largos, aunque esto hizo que la presencia de los laterales fuera mucho más progresiva que permanente, como ocurre con el 4-3-3. Eso sí, para acudir al remate se precisó más tiempo para permitir llegar a la compañía de Benzema. Por cierto, el punta trabajó a destajo en recuperaciones y apoyos, firmando una gran actuación.

Marcelino no tenía una papeleta fácil dados los resultados pobres (muchos empates en liga) y la escasa cantidad de goles marcados. El esquema volvió a ser 4-4-2 con Wass de lateral derecho, Coquelin titular en el doble pivote y Gameiro de socio de S. Mina arriba como variantes del once ideal. El mayor problema che fue que el empuje local para recuperar el esférico y cortar pases ahogó la primera parte a los visitantes, que apenas tenían posesión y que ni siquiera canalizaban jugadas. Esto se debió a que al Valencia le gusta sacar mucho el balón por banda, pero Guedes sigue sin estar bien y C. Soler no siempre recibió los desdoblamientos de Wass, que cumple pero no deslumbra en esa demarcación defensiva. Los delanteros visitantes casi no tocaron el balón en este periodo y el equipo jugó replegado y achicando los movimientos blancos constantemente.

Real Madrid Valencia 01-12-18 01

Así, los merengues dominaron y se crecieron con el balón y con la presión alta que se lo devolvía enseguida y los acercamientos al área ocurrieron. Empezaron como centros de Bale desde la izquierda, pero fue Carvajal quien, peleándole un esférico a Paulista cerca de línea de fondo, metió un centro de exterior que Wass cabeceó en propia puerta (1-0, min 8). La tónica no cambió y las llegadas por las alas unidas a la buena coordinación de Modric y Ceballos dieron tranquilidad a los madridistas. Sn embargo, no ampliar el marcador antes del descanso pudo ser letal.

En la reanudación el Valencia dio un paso al frente tanto en lo posicional como en actitud, y la pelota se dividió entre ambos conjuntos. Parejo, que había trabajado mucho en la primera mitad, pudo por fin exhibir también sus cualidades como pasador y las ocasiones visitantes surgieron. La primera buena llegada terminó en fuera de juego en remate de Gameiro tocando un centro desde la derecha que detuvo Courtois. La mejor acción fue un pase alto vertical del capitán che que S. Mina controló muy bien pero terminó mal, por encima del larguero. Marcelino metió a Kondogbia y Piccini por Coquelin y Wass. Reforzar el centro y el lateral derecho mejoraron al equipo. La banda diestra fue más profunda, mientras en la izquierda el mal tono de Guedes no contribuyó mucho. También optó el asturiano por dar entrada a Batshuayi por un desaparecido Gameiro tratando de mejorar en los metros finales.

Solari introdujo a Asensio por Bale y Valverde por Modric sin variar la estrategia y los recién incorporados aparecieron. El balear no culminó un remate en el área tras contraataque largo que pudo sentenciar, mientras que el uruguayo destacó en el medio al pugnar por todos los balones divididos y haciendo conducciones rapidísimas hacia arriba. Isco reapareció por Ceballos, aunque tuvo pocos minutos y pasó desapercibido.

El Valencia casi empata en dos acciones clarísimas: la primera, una falta lejana peinada por Coquelin que Paulista remató arriba delante de Courtois; la segunda fue un paradón del portero belga en duelo con Batshuayi, mal anulado por fuera de juego y que habría subido al marcador gracias al VAR. Quien sentenció fue L. Vázquez, que ha retornado pletórico en lo físico y entonado de cara al gol. El premio a tanto trabajo durante el encuentro lo obtuvo en la enésima cabalgada de Carvajal, que cruzó para Benzema y éste la puso rasa y suave al área pequeña, donde el gallego cruzó con la zurda (2-0, min 83). Los blancos habían fallado un par de llegadas parecidas al entretenerse en la caja, la ya comentada de Asensio y otra con Ceballos como protagonista.

Al final, resultado bastante justo por lo visto en un duelo que permite creer en la liga al R. Madrid y fortalece a Solari, mientras que el Valencia pulula por zonas poco vistosas de la tabla y Marcelino sigue sin encontrar la tecla del gol y los resultados.

Fotos: laliga.es / realmadrid.com / valenciacf.com

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