El FC Barcelona, con necesidad de alternativas

En cuestión de veinte dias, lo que era una de las temporadas que mas ilusión despertaba en la afición barcelonista acabó convirtiéndose en una de las mas decepcionantes que se recuerdan en los últimos años por la ciudad condal. Tras el varapalo de Anfield y la poca capacidad de respuesta que ofreció el conjunto entrenado por Valverde, parecía que la Copa del Rey iba a aliviar una sensación de dolor extremo que corría por Barcelona. El problema es que el Barça compareció en la final con 45 minutos de retraso, con un 2-0 en contra y un Valencia pletórico enfrente.

Desde nuestra perspectiva, creemos que el Barcelona se ha estrellado porque adolece de plan B. Mucho se habla de fichar jugadores que encajen con el modelo, que se ajusten al estilo, que tengan ADN Barça y demás apelativos que se adjudican al fútbol que tanto se añora por el Nou Camp. Pero ahora mismo la cuestión es mucho más concreta: el Barcelona necesita aquello de lo que carece. En defensa, tiene centrales con muy buena salida de balón, pero que no tienen la punta de velocidad necesaria para defender cuando le atacan al espacio. Tampoco tiene recambios en los laterales, puesto que en ciertas situaciones de partido se ha echado en falta la figura de laterales con no tan marcado corte ofensivo y sí más dados a ser férreos en la marca e, incluso, en el juego aéreo. Es inevitable que nos vengan a la cabeza nombres como Eric Abidal o Carles Puyol, jugadores que no eran estandartes en el fútbol alegre y ofensivo que ha desplegado el Barcelona de la última década, pero que eran garantía de la tarea defensiva.

En la medular, zona donde se ha horneado el éxito blaugrana de su más reciente historia, es donde se encuentran las carencias más notables. Cierto es que jugadores como Xavi o Iniesta son realmente difíciles de suplir, sobre todo a la hora de dominar el juego mediante la posesión. Futbolistas como Arthur o Rakitic no están exentos de la calidad, pero carecen de la capacidad que tenía Iniesta para rebasar líneas contrarias mediante conducción y regate, o la relevancia que tenía Xavi a la hora de darle la velocidad o la pausa que el juego requiriese. También es destacable en la zona ancha la falta de músculo. Un Barcelona que domina menos los partidos, carece de figuras destacadas en la faceta de recuperación y repliegue, donde Arturo Vidal es el exponente más destacado en dicha labor. En los años más gloriosos, con Guardiola al frente, estaban en la plantilla futbolistas como Touré, Keita o el mexicano Rafa Márquez, que muchas veces desempeñó la labor de pivote defensivo. Es evidente que los años no pasan en balde para Sergio Busquets y que la menor implicación defensiva de la delantera azulgrana deja un tanto desguarnecida la zona de atrás cuando no tiene la posesión del balón. Consideramos la necesidad de incorporar futbolistas de un corte más obrero que salgan a relucir cuando vienen mal dadas, como en el partido de Liverpool.

Por último, en la zona de ataque los problemas llegan cuando el rival se encierra a defender con mucha gente y el fútbol combinativo de paredes por el centro que suele practicar el Barça resulta estéril. Hemos analizado el juego y consideramos que el equipo necesita recuperar el fútbol por banda, bien con el juego de los extremos como Malcom o Démbélé, o con la incorporación de los carrileros. Pero al mismo tiempo, desde aquí demandamos la figura en la plantilla de un delantero rematador más estático con buen juego aéreo, como podría ser Fernando Llorente o el reciente fichaje madridista Jovic. En ocasiones se ha echado en falta una variante con la que intentar cosas distintas, y ser capaces de encontrar alternativas cuando el rival se te cierra por el centro.

Trabajo tienen por delante en la secretaría técnica del Camp Nou, así que veremos si dan con la tecla en las incorporaciones.

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