El Manchester United no perdona y se lleva la Europa League ante el Ajax (0-2)

Ajax: Onana; Veltman-Sánchez-De Ligt-Riedewald; Klaasen-Schone-Ziyech; Traoré-Dolberg-Younes.

Manchester United: Romero; Valencia-Smalling-Blind-Darmian; Herrera-Pogba; Mata-Fellaini-Mkhitaryan; Rashford.

  • Las claves
    • La férrea táctica del M. United y su capacidad para evitar pases
    • Lo poco que necesitan los Red Devils para hacer gol
    • El Ajax no supo modificar su planteamiento cuando quedó por detrás en la final

José Mourinho fue fiel a su estilo de eficacia, despliegue físico y contundencia para ganar la final de esta Europa League que hace de una temporada bastante mala en Inglaterra un curso notable alto. Con un 4-2-3-1 logró atascar por completo la circulación holandesa. Ander Herrera y Pogba por detrás y Fellaini más centrado marcaban al hombre al trivote del Ajax, incapaz de superar esa línea. Las salidas inglesas no eran demasiado complicadas, confiando en la calidad de Mata, el remate de Fellaini y la velocidad de Rashford. Herrera destacó tanto en el corte como en mantener la posesión para desahogar a banda o meter un pase largo, constatando su gran momento de forma.

Peter Bosz apostó por un 4-3-3 de mucho más toque y posesión (el triple de pases de los tulipanes que de los Red Devils), pero era una ofensiva estéril puesto que los de arriba casi nunca recibieron en ventaja, condenados a pelear con los defensores o viendo a los zagueros despejar el peligro sin contemplaciones. El peso de iniciar quedaba para los centrales, faceta en la que destacó De Ligt, que pese a su juventud no se amedrentó para incorporarse más allá de la línea divisoria.

Ajax Manchester United 24-05-17 01

Con ese ritmo mortecino del M. United se acercaron los ingleses al área rival y, como ha sido habitual en las eliminatorias, con poco hizo gol. Un acercamiento de Pogba terminó en un disparo del francés que dio en Sánchez y despistó a Onana (0-1, min 18). El Ajax no fue capaz de generar ocasiones, con Traoré como mejor referencia por ofrecimiento y regate desde la derecha aprovechando la salida a la marca de Darmian para robar el esférico a los centrocampistas holandeses. Pero Romero no sufrió con estas jugadas.

El Ajax tocaba en horizontal con poco espacio entre líneas y el United estaba muy cómodo así, sin padecer atrás ni tener demasiada iniciativa de hacerse valer, salvo en el marcador. La segunda mitad no fue distinta y el Manchester United usó con eficacia un archiconocido recurso: el balón parado. Fellaini ganó el duelo por alto y Mkhitaryan remató de espaldas para aumentar la ventaja (0-2, min 48). Ahora sí que los ingleses se pertrecharon en su propio campo.

Al Ajax no le quedó otra que avanzar y Mourinho metió velocidad en las piernas de Lingard, que tuvo una contra en la que corrió hacia Onana, pero que Sánchez desbarató en el último instante. Los cambios de Bosz tampoco obraron milagros y el entrenador luso agotó los suyos para consumir los minutos finales.

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