España exhibe físico, calidad y pegada para derrotar a Alemania y ganar la Euro Sub21 (2-1)

España: Sivera; Martín-Vallejo-U. Núñez-Júnior; D. Olmo-Ceballos-Fabián-M. Roca-Fornals; Oyarzabal.

Alemania: Nubel; Klostermann-Tah-Baumgartl-Henrichs; Serdar-Eggestein-Dahoud-Amiri; Oztunali-Waldschmidt.

  • Las claves
  • España convirtió pronto en gol el dominio inicial
  • Alemania no tuvo puntería cuando llevó la voz cantante
  • La Roja peleó sin descanso y recurrió a la calidad para salir del acoso rival y definir en el área

Luis de la Fuente repitió once en la gran final, visto el estupendo resultado de la semifinal contra Francia. Un 4-4-1-1 con Oyarzábal de delantero móvil, un falso nueve que caía a los lados para abrir espacios a la segunda línea o recibir en carrera a la espalda de los centrales; un centro del campo con muchos hombres de toque ante la previsible presión germana sobre esta línea, con M. Roca y Fabián constantemente por el centro reforzados desde la izquierda por Fornals, que fue mucho más interior que extremo, y Ceballos, canalizador del ataque pero quinto miembro de la medular para tocar. Atrás se confió en Júnior y Martín para ensanchar la ofensiva, pero el despliegue teutón impidió alardes durante muchos minutos.

Stefan Kunts planteó un encuentro como le gusta a los suyos, de ritmo diésel en el que la pelota la tenía el rival y Alemania esperaba para salir a la contra mientras pasaba el tiempo y la maquinaria se calentaba para terminar apretando arriba. El 4-4-2 que dibujó tenía dos líneas de cuatro muy juntas apoyadas por los dos delanteros, lo que convirtió el bloque medio en una zona imposible de pasar en conducciones y sin apenas espacios para pases profundos. Los germanos renunciaban a la posesión y preferían apretar a la zaga o en el inicio de las jugadas para crear problemas con el contrario mal ubicado. Desde la divisoria salían a tapar a los creadores hispanos, especialmente tras recibir de espaldas de los centrales.

Espana Alemania 30-06-19 01

España tocaba y tocaba en un rondo continuo, eficaz y con intención de ganar metros para poder encarar a la defensa, pero había muy pocos espacios y los laterales tuvieron que contenerse para no abrir espacio a sus espaldas que nos hubieran condenado a la contra. Se notaba que España confiaba en su idea de juego y en su calidad y todos asumieron responsabilidades para mover balones difíciles con poco espacio. Fabián avisó de que chutaría mucho desde la frontal con un disparo de rechazó la defensa, pero a la segunda pelota que le llegó tras la trama del centro del campo alemán, condujo y pegó un zurdazo de los suyos, con efecto al segundo palo, que abrió el marcador (1-0, min 7). Alemania no supo responder durante un buen rato, con Dahoud muy desconectado del juego hasta mediada la primera parte. Cuando despertó, Alemania llegó a la carrera y por las bandas. Los centros cruzados y balones bombeados generaron peligro, sobre todo cuando Henrichs se sumó al ataque por el carril zurdo. Fue fundamental la concentración de los defensas, con los laterales tapando huecos y los centrales despejando lo que se acercaba a Sivera, tanto en pases rasos como en juego aéreo. Vallejo y U. Núñez jugaron uno de sus mejores partidos del campeonato.

El duelo se igualó y el balón quedó dividido entre ambas selecciones, pero España tenía más variedad técnica y nadie escatimó esfuerzos defensivos. Destacó Dani Olmo por su implicación en labores de ayuda y cobertura en las fases más comprometidas. En la segunda mitad además certificó su instinto goleador. Los nuestros supieron rebajar la tensión y el ritmo alargando las jugadas y provocando faltas, aunque algunas fueron arriesgadas por exponerse a pérdidas en campo propio.

A la vuelta del descanso achuchó de lo lindo Alemania, ahora sí decidida a ir al ataque y hacer valer su fuerza y velocidad. Sivera tuvo que empezar a aparecer con frecuencia, pero solucionó las acciones con salidas, despejes y paradas en las que no cometió ningún error. Tampoco se complicó cuando lo encimaron, jugando en largo para no dar oportunidades al rival. De la Fuente sacó a Oyarzábal, cansado por correr solo como desahogo para dar opciones a sus pasadores, y entró C. Soler como puntal del centro del campo, quedando el valencianista en la derecha y siendo D. Olmo el delantero. Kuntz sentó a Serdar, que había sido incisivo por la banda derecha y metió a Neuhaus, muy participativo hasta el final cerca del área española. Pese al agobio, España pudo culminar acciones con llegadas al área y otra combinación magnífica de Ceballos con Fabián terminó en disparo. El portero rechazó y D. Olmo, adelantándose a todos, la picó con clase en el área pequeña (0-2, min 69).

El entrenador español sacó a Fornals para dejar a D. Olmo por la izquierda (recital de eficacia y adaptabilidad de este futbolista) y colocar a Mayoral como referente con más capacidad de bajar balones y buscar remates ante la previsible carga germana. La Roja se revolvía contra el acoso rival y se produjeron algunas ocasiones claras, especialmente un tiro cruzado de Fabián desde la derecha con su pierna menos buena y un chut de Soler con la zurda al larguero tras cederle Mayoral en el área. El preparador alemán metió con 5 minutos de diferencia a Richter y Nmecha, dos jugadores con muchos argumentos ofensivos (por Oztunali y Eggestein) y ambos se asociaron para provocar disparos y remates cercanos. Nuevamente nos tocó sufrir con los arreones alemanes.  La última sustitución ibérica fue Merino por un agotado Fabián para cortar la constancia del empuje contrario. Amiri probó desde lejos y tuvo suerte, porque su lanzamiento rozó en la cabeza de Vallejo y la parábola resultante superó a Sivera (1-2, min 88). Otra vez disputó España los últimos minutos con cabeza, dejando pasar el tiempo en su favor hasta el silbido final. Alemania no pudo robarnos la iniciativa y la copa no se escapó.

Gran éxito de la Selección española Sub21, cuyos jugadores han demostrado ser de lo mejorcito de Europa, como prueba que la mayoría esté afianzada en Primera División. Este verano se han ganado mejoras de contrato y traspasos suculentos, pero sobre todo la admiración y el respeto por haber ganado un trofeo en el que se debutó perdiendo contra la anfitriona Italia y se terminó venciendo con un fútbol excelente en todas las líneas,  regido principalmente por la calidad.

Fotos: uefa.com

Comparte este artículo