España ganó a Noruega modificando demarcaciones con la posesión (2-1)

España: De Gea; Navas-S. Ramos-Í. Martínez-J. Alba; Busquets-Ceballos-Parejo; Asensio-Rodrigo-Morata.

Luis Enrique colocó sobre Mestalla a su equipo en un 4-4-2 pensando en tener mucho el balón y a acosando al rival en campo contrario. A nivel defensivo se realizaba presión sobre el portero y los centrales, lo que hizo que Noruega jugara en largo casi siempre, omitiendo el papel de los mediocentros nórdicos en la creación. Las pocas veces que los visitantes subieron la pelota en acciones elaboradas, España se replegó con buena ocupación de espacios y las opciones noruegas se limitaron a buscar a los delanteros por su potencia y juego aéreo y en alguna filigrana meritoria de Odegaard.

Las novedades ocurrían cuando la selección tenía la pelota, porque Ramos y Martínez se abrían de forma que Busquets se sumaba como tercer central. Esto facilitó el juego corto desde atrás y añadía a J. Alba y Navas al ataque, mientras que tenían que ser Ceballos y Parejo los encargados de crear fútbol desde la medular. El madridista corrió más y condujo hacia arriba demostrando confianza, criterio y calidad pese a no estar jugando mucho en su club; Parejo asumió el papel de distribuidor y marcador de ritmo, moviendo al equipo por su visión y control del balón. España quedaba en un 3-4-3 muy ofensivo que demostró algunas cosas muy buenas, sobre todo la magnífica lectura de la defensa nórdica para mover el balón y tocar de primeras y moverse para hacer progresar las jugadas. Gracias al juego corto rápido, las carreras de los atacantes y la subida de los carrileros se crearon las oportunidades para marcar.

Morata y Rodrigo desplegaron su habilidad para recibir, desmarcarse, moverse a las bandas y rematar y se agradeció contar con dos puntas móviles, porque la zaga noruega era dura de superar por alto y en estático. Aquí se presentó la otra variante, dado que Asensio tanto ejercía de extremo puro para convertir el sistema en 4-3-3, como se movía al interior para jugar de mediapunta. Rodrigo ocupó muchas veces la banda derecha para acompañar a Navas y esto permitió crear espacios en un terreno bien defendido frente al área contraria.

Espana Noruega 23-03-19 01

Luis Enrique asumió riesgos porque Noruega tenía un 4-4-2 claro con los delanteros pendientes de salir a la contra. De hecho, tras alguna pérdida se pasaron apuros antes las llegadas visitantes, que lograron rematar o forzar saques de esquina con cierta facilidad. Busquets tiene excelente toque de balón y colocación, pero no es un defensa, y una jugada contra varios delanteros rivales podría haber sido muy comprometida de resolver para esta defensa de tres. Además, Navas subió muchísimo y aportó desborde y centros largos precisos, pero tenía que volver desde muy arriba y no es un lateral de vocación, sino reconvertido. También habrá que revisar un par de acciones de juego con los pies de De Gea en los que estuvimos a punto de llevarnos un susto.

Suponemos que el entrenador tuvo en cuenta que el repliegue medio rival y la distancia hasta De Gea permitían descolgar el pivote hacia atrás y liberar a los laterales, junto a la presión alta que restaría eficacia a los contraataques. Lo cierto es que España dominó la posesión y jugó en campo contrario muchos minutos y rara vez pudo Noruega elaborar acciones largas. Este sistema generó muchas ocasiones y sólo la mala suerte, la falta de precisión y las buenas paradas de Jarstein evitaron que los cabezazos, remates y chuts (sobre todo de Morata, Rodrigo y Asensio) nos permitieran a los nuestros irse con varios goles de ventaja al descanso.

Veremos si la situación se repite frente a Malta, su es un recurso puntual o si podría ser una alternativa para ciertos partidos que se atasquen.

Fotos: sefutbol.com / uefa.com

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