Gonçalo Guedes, desequilibrio y gol

Gonçalo Manuel Ganchinho Guedes, Benavente, Portugal, 1996. Otro de los múltiples productos de la cantera del Benfica, famosa en todo el panorama europeo internacional por la adquisición o formación de jóvenes valores, para luego sacar rédito económico.

Muy joven destacó Guedes en el conjunto lisboeta y los grandes de Europa enseguida pusieron sus ojos en él. Con apenas 20 años, en enero de 2017, los millones qataríes del PSG propiciaron que Gonçalo hiciera las maletas rumbo a la capital de Francia en pleno mercado de invierno. Sin embargo la poca adaptación, el impedimento a disputar la Champions por haberla jugado con el Benfica y el elenco de estrellas que empezaba a aflorar en París hicieron que no fuese una segunda mitad de curso muy buena para él.

Al curso siguiente, la buena relación entre el triunvirato formado por los propietarios de ambos clubs, Peter Lim y Nasser Al-Khelaïfi, junto con el reputado agente Jorge Mendes, fue cedido al Valencia sin opción de compra por parte del conjunto che. Los galos no querían desprenderse de él, debido a los 30 millones desembolsados meses antes por hacerse con sus servicios. Su primera temporada en valencia fue a pedir de boca. Con la llegada de Marcelino a la capital del Turia, volvió también la estabilidad a Mestalla. Y con las oportunidades y la dosis de confianza necesarias llegó la explosión de Guedes, convirtiéndose en uno de los mejores jugadores de la liga.

Velocidad, desborde, trabajo y gol son sus acreditaciones. De naturaleza diestra, suele jugar tirado a banda izquierda, donde traza diagonales hacia el centro, aunque tira también del recurso de desbordar y centrar, puesto que tiene un buen manejo de ambas piernas. El pasado verano volvió al PSG donde los Neymar, M’Bappe y compañía parecían volver a cerrarle las puertas del Parque de los Príncipes. Y la falta de acuerdo entre ambos clubs hizo que prácticamente hasta última hora no se concretase su traspaso definitivo a la entidad de Mestalla.

El inicio del presente curso no fue el deseado para el luso. El lastre de las lesiones le hizo perderse muchos partidos, coincidiendo con una mala racha de resultados y la eliminación de la Champions en fase de grupos. Tras el parón navideño y con la recuperación de su ritmo de juego, su escalada coincidió con la de su equipo quedando patente, una vez más, la relevancia que tiene dentro del grupo.

Parece que ha llegado al punto decisivo de la temporada en su mejor momento. En juego están  la cuarta plaza de la liga que da acceso a Champions, la final de copa frente al Barcelona y las semifinales de Europa League frente al Arsenal de Unai Emery, casualidades de la vida. Sus números hasta ahora avalan una temporada notable, especialmente tras el comienzo del presente año: 32 partidos, 8 goles y 2 asistencias.

Fotos: laliga.es / valenciacf.com / uefa.com

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