Nosotros tenemos claras las bajas que daríamos en el R. Madrid

La liga está a punto de terminar y, tras el estrepitoso fracaso de la temporada blanca, desde hace tiempo se piensa en elaborar la plantilla en los despachos en vez de en disputar los partidos que quedan. Además, con el esperado retorno de Zinedine Zidane como entrenador, se abrió un periodo de prueba para la mayoría de los futbolistas cuyo rendimiento había quedado en entredicho.

Pero algunas cosas, para bien o para mal, estaban claras desde antes de la segunda llegada del francés al banquillo madridista y parecería ilógico replantearlas sólo en el último mes y medio de competición liguera. Claro está, nos referimos a lo que se ve sobre el terreno de juego –los entrenamientos y las relaciones personales sólo se saben dentro de los clubes- pero, al fin y al cabo, ganar y jugar bien es lo que importa.

Repasemos lo que creemos que debería ocurrir con los que, a priori, no tienen plaza fija el año próximo.

EMPECEMOS POR LO BUENO

Pese a todo, ha habido sorpresas agradables en las filas blancas. La más esperada ha sido Vinícius, que tras completar cierta formación con el filial fue probado inicialmente por Lopetegui y, después, consagrado como titular por Solari. Por desborde, ganas y compromiso defensivo se ha ganado el puesto, aunque con las salvedades propias de un hombre joven necesitado de pulirse, especialmente en cuanto a finalización.

Reguilón fue una solución de emergencia para el lateral izquierdo, dada la falta de futbolistas naturales para esa demarcación. Solari tiró de él porque lo conocía del Castilla, un canterano subido al primer equipo cuya presencia había sido testimonial. Pero que alguien discuta su rendimiento. Ha completado partidos durísimos, como contra el Atlético y el Barcelona, sin arrugarse y haciendo un magnífico trabajo defensivo. Y con orgullo y vergüenza, como demostraron sus lágrimas tras las derrotas contra el Barça.

Marcos Llorente no contaba para Zidane en su anterior etapa ni para Lopetegui, pero con Solari jugó mucho y bien. Su capacidad de hacer coberturas y robar balones es impresionante, siempre dispuesto a echar otra carrera para tapar huecos y sacando el balón jugado con gran calidad. Cuando no había pivote de garantías, ahí estuvo Llorente para ser uno de los mejores y más regulares del centro del campo. Es una perla que no se debe dejar escapar. Sin embargo, ahora casi no le hemos visto de corto.

Fede Valverde ha tenido una trayectoria inversa, contando más para Zidane que para Solari. Lo cierto es que el uruguayo lo ha hecho bien gracias a su fortaleza física, anticipación y conducciones verticales. Tampoco pierde balones ni compromete la salida desde atrás. Siendo tan joven, sería bueno tenerlo en la órbita del club para el futuro próximo.

A estos tres futbolistas los mantendríamos en nuestro equipo, si de nosotros dependiera la decisión.

LAS BAJAS SEGURAS

Lo de Bale ha sido tremendo. Que un jugador de sus condiciones atléticas y técnicas demuestre tal desgana y apatía llama la atención. A Solari no le tembló el pulso para prescindir casi completamente del galés, dando prioridad a Vinícius. Pero con Zidane ha vuelto a ser titular y no es que se haya matado, ni mucho menos, para mantener ese privilegio ni congraciarse con el fútbol o con su afición. Se nos escapa cuántas oportunidades hay que darle antes de abrirle la puerta. Otros han recibido muchos menos minutos demostrando más profesionalidad.

Marcelo tampoco ha tenido un buen año (y medio). El brasileño había dado algún bajón la temporada pasada, pero ésta ha estado incluso peor. Otro que sentó Solari y ha repuesto Zidane, quitando del foco a Reguilón. Que defensivamente no es un especialista lo sabemos, pero los agujeros que ha dejado a su espalda los últimos meses han sido increíbles. Si además deja de hacer en lo que sí era el mejor del mundo, sorprender y crear goles, simplemente no da el nivel.

Dani Ceballos era uno de los preferidos de Lopetegui, pero Solari prescindió de sus servicios. El sevillano tiene gran toque y control del balón, pero no ha sido capaz de dirigir el juego blanco y su crecimiento se ha detenido. Incluso ha sido fijo para Luis Enrique en el combinado nacional cuando pasó a un papel secundario en el conjunto capitalino. Siendo un jugador más que apetecible, quizá con sus 22 años sea el momento de cederlo para que pueda volver curtido en Primera y optando a la titularidad.

ALGUNOS ESTÁN EN LA CUERDA FLOJA

La medular blanca ha dejado muchísimo que desear. Modric llegó agotado tras una gran temporada y un excelente Mundial y, pese a mejorar su juego tras el invierno, no es el genio que manejaba el destino blanco desde la divisoria. Su edad tampoco es un argumento para retenerlo a toda costa, pero si vuelve por sus fueros obviamente es un jugador portentoso.

Kroos lleva un año muy gris, algo raro para un centrocampista de la calidad, visión y regularidad del bávaro. Las últimas semanas está jugando mejor, con más alegría y pocos errores, pero en las horas más bajas de su equipo fue uno de los más señalados. Sin embargo, parece lógico mantenerlo en la plantilla a medio plazo.

Casemiro no ha destacado en lo que mejor se le da, sostener el equipo y robar, pero siendo un hombre joven y en una posición tan crítica como es el pivote y con mucho margen de mejora, más bien precisa un toque de atención (como casi todos) que buscar un traspaso. De todos modos, a Zizou le encanta y es seguro que permanezca en la Casa Blanca.

LOS HEMOS VISTO POCO, PERO HAN DESTACADO

A unos cuantos apenas ha habido ocasión de verlos, pero la mayoría han aprovechado sus minutos y contaríamos con ellos para la temporada que viene:

Vallejo ha entrado en las convocatorias muy al final (6 partidos, 453 minutos, 1 tarjeta amarilla). Ha tenido lesiones, pero otras veces simplemente se prescindió de él. Ni siquiera participó el maño en las rotaciones del principio de temporada. Pues de titular con Varane no ha desentonado lo más mínimo, firmando buenas actuaciones en duelos individuales y en acciones dinámicas y creemos que en una posición a reforzar, contar con su presencia sería más que interesante.

Mariano ha tenido una racha parecida, lesiones y fuera de convocatorias (18 partidos, 516 minutos, 4 goles). Pocos jugadores han mostrado sus ganas, a veces excesivas, al entrar al terreno de juego. Ante la indiferencia de sus compañeros, verlo pelear infatigablemente y buscar el gol ha sido una ráfaga de esperanza. La grada lo ha apreciado, como demuestra que sólo haya recibido aplausos pese a cometer errores por precipitación. Y a la mínima oportunidad, ha hecho algunos goles porque de instinto asesino va sobrado. Tristemente, tiene pinta de que será otro buen delantero desaprovechado por el club y que deberá emigrar para tener minutos.

Brahim Díaz es otro de los que se desfogan corriendo a poco que lo dejan (9 partidos, 287 minutos). Pero también desbordando, pasando y creando juego cerca del área. Llegó en enero y casi no había jugado con Solari, pero Zidane le está dando protagonismo y ha aportado regate y clarividencia arriba, algo que le faltaba al R. Madrid. Por su edad se rumorea que será cedido, pero ¿quién puede decir que no tiene hueco en ninguna de las bandas o la mediapunta aunque lleguen refuerzos?

A Isco se le consideró hace nada el baluarte del juego interior ofensivo madridista, la joya del presente de la selección, pero con Solari quedó en el ostracismo por motivos ajenos a nuestro conocimiento (35 partidos, 1671 minutos, 2 asistencias, 6 goles, 3 tarjetas amarillas). Con Zidane ha jugado intermitentemente, casi siempre de suplente, pero parece irracional pensar que el andaluz no puede ser determinante en el próximo proyecto merengue. Que le sobran cualidades lo ha demostrado muchas veces y lo confirma la cantidad de ofertas que supuestamente siguen llegando a Concha Espina por él.

Fotos: laliga.es / realmadrid.com

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