Tablas coperas entre un Barcelona de menos a más y un Madrid racheado (1-1)

Barcelona: Ter Stegen; Semedo-Piqué-Lenglet-J. Alba; Busquets-Arthur-Rakitic; Malcom-L. Suárez-Coutinho.

R. Madrid: K. Navas; Carvajal-Varane-S. Ramos-Marcelo; Llorente-Kroos-Modric; L. Vázquez-Benzema-Vinicius.

  • Las claves
    • El R. Madrid saltó más entonado al césped
    • La mayor diferencia estuvo en los trivotes
    • Hubo ocasiones no concretadas por poco en ambas áreas

Curiosamente, ambos entrenadores han apostado hoy por un 4-3-3 con laterales largos, centrales resolutivos, extremos rápidos y delanteros móviles. Fue diferente el tipo de jugadores que formaron los respectivos trivotes, siendo el del Barcelona de hombres de más contención y toque pausado (Busquets-Arthur-Rakitic) y el del R. Madrid algo menos defensivo y más dado a acelerar las acciones (Llorente-Kroos-Modric).

Barcelona Real Madrid 06-02-19 01

En el Barça las variantes en el once de Valverde fueron Semedo en el lateral derecho tras un gran medio partido contra el Valencia; un Arthur que va creciendo como tercer hombre en el centro; y Malcom de extremo por las precauciones con Messi. Con Semedo a tan buen nivel en detrimento de S. Roberto, los locales crearon superioridad por la derecha por incorporaciones y complicidad con Malcom. El extremo demostró gran velocidad y estuvo muy listo para buscar la espalda de Marcelo. Entre ambos crearon un agujero que tuvieron que solventar en coberturas Ramos y Llorente. Sin embargo, el ala izquierda no fue el arma sorpresiva que acostumbramos a ver habitualmente. Solari dio un partido importante a Llorente, que leyó el partido muy bien, y a un Vinicius que no se acobarda ante ningún envite, dando soluciones desde la banda izquierda. El brasileño incluso hizo algunas acciones defensivas de mérito al ayudar a contener la ofensiva culé por su costado.

El partido empezó fuerte por ambas partes, pero el R. Madrid superó la presión blaulgrana y buscó un juego más vertical sin casi perder el balón durante los primeros cinco minutos. Enseguida apareció Vinicus en banda para meter un centro, Benzema para recibir en el área y ponerla atrás y L. Vázquez para adelantarse a Lenglet y rematar en boca de gol (0-1, min 6). Durante un buen rato los blancos dominaron y ejecutaron bien la presión en campo rival, lo que propició robos en zonas complicadas que Benzema y Vinicius no pudieron concretar en gol y eso que algunas fueron muy claras. Al Barcelona le costaba mucho sacar la pelota jugada desde el bloque bajo, algo que normalmente no le supone ningún problema.

Luego fue el Barça quien fue ganando la pelota al aumentar la intensidad en la línea de medios y volcando el esférico a la derecha, donde Semedo y Malcom superaron a Marcelo repetidamente. L. Suárez probó un buen disparo al que reaccionó con reflejos K. Navas, atento a pases cruzados y a los pases a la espalda de los centrales. El final de la primera mitad se disputó en campo visitante, con los merengues teniendo que replegarse y los interiores locales pudiendo combinar con más continuidad, lo cual generó algunas faltas indirectas de cierto peligro.

El segundo tiempo empezó distinto, con el Barcelona dominando el tempo y los blancos con muy poca posesión. Favoreció este cambio la movilidad hacia dentro de Malcom y Coutinho, que hizo que las referencias para los defensores fueran menos claras y prefiriendo recibir al espacio que al pie. Cuando por fin apareció J. Alba fue fundamental, peleando un balón a la espalda de L. Vázquez que salió a tapar K. Navas. Recibió el despeje L. Suárez, que lanzó a puerta, pero el balón dio en el primer palo. El rechace lo controló con calma Malcom y, con calidad, la mandó a las mallas con la defensa y el portero descolocados (1-1, min 57). A continuación se produjo un doble cambio en ambos conjuntos: Messi y A. Vidal por Coutinho y Rakitic; Bale y Casemiro por Vinicius y Llorente –con lesión muscular-. Tácticamente estas sustituciones dejaron a Bale en banda zurda en el R. Madrid y Messi en la derecha en el Barcelona (con Malcom pasando a la contraria).

La presencia de Messi se hizo notar sin dilación, con el capitán recibiendo por el centro y tocando en corto o conduciendo con su clase acostumbrada, lo que generó últimos pases y faltas cerca del área. El cansancio favoreció el ritmo del Barça, que manejaba el partido con bastante comodidad viendo cómo el rival apenas podía reaccionar ni a la contra ni enlazando acciones largas. Lo que sí significó una variante fue la incorporación de Aleñá por Malcom, quedando los blaulgranas con línea de cuatro interiores apoyada por los laterales, vista la superioridad culé y el desarrollo del juego en campo visitante. Pudieron los barcelonistas remontar por la asociación del 10 con los puntas y las llegadas de los centrocampistas, pero el empuje fue disminuyendo con el paso de los minutos.

El último cambio de Solari fue M. Asensio por L. Vázquez, quedando el balear en la derecha en el periodo en el que los suyos recobraron parte de su capacidad incisiva, de manera que el español pudo asociarse con Bale en la otra banda para recibir el cuero cuando el centro del campo les asistía, tras sobreponerse a tantos minutos de inferioridad. Los visitantes pudieron terminar atacando, con una ocasión tras recuperación de Asensio que Benzema prolongó a Bale pero que el galés no logró culminar con acierto.

Empate a uno en un partido intenso y cuyo desenlace veremos a finales de mes en el Santiago Bernabéu.

Fotos: laliga.es / realmadrid.com

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