Valverde usó cuatro interiores contra el Betis

Ayer vimos un cambio de esquema en el Barcelona, un 4-4-2 sin ningún extremo, en contraposición al 4-3-3 que viene utilizando el entrenador culé desde que se hizo cargo del equipo. Ni Malcom, ni Dembelé ni Coutinho en el once y con Messi con total libertad por detrás de Luis Suárez, la línea de medios la conformaron fubolistas acostumbrados a jugar en corto y con posesión del balón: Busquets, Arthur Melo, Arturo Vidal y Rakitic.

Prescindir de especialistas de banda resta velocidad, desborde y centros laterales al ataque. Estas labores quedan para los carrileros, que deben recorrer muchos kilómetros en ambas direcciones. Por otro lado, esta disposición aporta juego corto, salida de presión y más equilibrio al conjunto. Valverde dio una consigna táctica cuando los suyos tenían la pelota, dejando a Arthur y Busquets de cierres por su capacidad de sacar el balón jugado y retener la posesión ante el acoso rival, mientras que Rakitic y Vidal, que partían desde la derecha y la izquierda, respectivamente, acompañaban la ofensiva hasta la frontal del área para buscar el remate.

Atacar la defensa de cinco hombres de Quique Setién por el centro puede ser un recurso, si se hace con mucha movilidad y sin acumulación de rematadores en el área. Ésa fue la idea principal, dejando una segunda línea en el balcón del área para los chuts de media distancia, los últimos pases y el juego asociativo. Cierto es que al final fue Messi, de nuevo, quien resolvió el choque, pero este detalle táctico no nos pasó desapercibido.

Fotos: laliga.es / fcbarcelona.es

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