Barcelona y R. Madrid suben el nivel para disputar un Clásico sin goles (0-0)

Barcelona: Ter Stegen; Semedo-Piqué-Lenglet-J. Alba; Rakitic-De Jong-S. Roberto; Messi-L. Suárez-Griezmann.

R. Madrid: Courtois; Carvajal-Varane-S. Ramos-Mendy; Casemiro-Kroos; Bale-Valverde-Isco; Benzema.

  • Las claves
    • El dominio blanco del primer tiempo por la presión alta no se materializó en goles
    • La conexión de Messi con J. Alba a la espalda de Carvajal fue muy productiva
    • En el intercambio de la segunda mitad ninguno concretó sus oportunidades

Ernesto Valverde no cambió el sistema, pero en su 4-3-3 prefirió a S. Roberto de interior para dar el lateral diestro a Semedo. El Barcelona empezó teniendo más la pelota, aunque no la movía con demasiadas intenciones por el centro y precisaba de las bajadas de Messi para poner algo de velocidad. Otro recurso ofensivo local de inicio fueron las subidas por las bandas, especialmente de J. Alba, que sorprendió a un hombre rápido como Carvajal gracias a la tremenda visión y precisión de Messi. Ante la presencia alta del rival, hasta la misma frontal, los blaulgranas resolvieron los apuros con el juego de pies de Ter Stegen y los apoyos al centro del campo de los delanteros. También los saques largos del portero dieron oxígeno a un ataque que no encontraba soluciones.

Zinedine Zidane sorprendió dando la titularidad a Bale y Zidane, dos hombres que no habían jugado demasiado. Lo cierto es que ambos rindieron muy bien para lo complicado del encuentro. En su esquema 4-2-3-1 fue Mendy el lateral zurdo (Marcelo fue baja) y Valverde tuvo algo más de protagonismo ofensivo, quedando Casemiro y Kroos para empezar las acciones. En defensa pasaban los madridistas a un 4-4-2 con Bale en la derecha. Destacó mucho la faceta recuperadora merengue, con una presión alta y una rapidez en el repliegue estupenda.

En pocos minutos el R. Madrid se hizo con la pelota y empezó a jugar como en las últimas semanas, recuperando enseguida, tocando y aprovechando las subidas de los laterales y las carreras de Bale. También intentaron los visitantes disparos desde media y larga distancia que obligaron a los culés a bascular a las bandas y salir a tapar los chuts. Esto facilitó los movimientos entre líneas de Benzema e Isco, que dieron opciones de combinación peligrosas. Con tantas llegadas y saques de esquina estuvo impoluto Piqué, tanto en despejes aéreos como en marcajes y coberturas, demostrando que sigue en un gran momento.  Incluso sacó el central internacional español un balón que iba a portería en un cabezazo de Benzema.

Los latigazos los daba Messi, que dejó unas cuantas arrancadas y varios pases abiertos que recordaban a propios y extraños que el partido podría estar en una jugada aislada. Quizá si Griezmann y L. Suárez hubieran hecho un partido más incisivo, los barcelonistas hubieran sacado más rédito a las genialidades del argentino, cuyo marcador casi siempre necesitó ayudas para quitarle el cuero. Messi tuvo un remate tras un centro lateral que rechazó Courtois, pero S. Ramos cubrió bien la meta.

A la vuelta del descanso metió Valverde a Vidal por Semedo, pasando S. Roberto al carril derecho. La buena elección de sus avances hizo que el Barcelona ganara en el peso de sus ataques por este lado. Tener a Vidal en la medular no varió la posesión de su equipo, pero sí sumó algo de ritmo y llegadas cuando se salía rápido. El R. Madrid ya no maduraba tanto en el medio y confiaba en robar y correr o los balones largos a Bale y Benzema, así que perdió precisión y se abrió la puerta al intercambio de golpes. De hecho, los centrales blancos jugaban muy adelantados y los laterales esperaban para atacar en el centro. Kroos, Valverde y sobre todo Casemiro, se encargaron de guardar unas espaldas que ahora dejaban más huecos.

Hubo menos acercamientos en este periodo y fue el Barcelona quien tuvo varias bazas interesantes. Messi no llegó a enganchar un remate en el área pequeña tras un buen ataque local (probablemente por la entrada medida de S. Ramos); y un par de balones largos desde campo propio dieron buenas contras a los blaulgranas. Al R. Madrid no le acababan de salir jugadas ofensivas claras, aunque Casemiro encontró a Mendy llegando a la espalda de S. Roberto. El francés cedió a Bale para remacharla, pero el gol fue eliminado por fuera de juego ajustado en el VAR. También vimos al galés sacar en largo saques de banda con la incorporación de los centrales para buscar el remate de cabeza.

Ambos entrenadores quisieron usar sus balas en un choque menos ordenado, Valverde a Ansu Fati y Zidane a Rodrygo y Modric por Valverde e Isco. Los recién incorporados mostraron su capacidad de correr por los costados y encarar al contrario, pero ninguno fue definitivo.

Empate en un Clásico entretenido en el que el R. Madrid jugó mejor y se impuso en muchas facetas, pero en el que el Barça respondió con la calidad de Messi y mucho carácter.

Fotos:  realmadrid.com / fcbarcelona.es / laliga.com

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