Braithwaite transmite más que Griezmann en sólo tres partidos

Martin Braithwaite llegó a la ciudad condal después de la ventana del mercado de invierno por las lesiones de Luis Suárez y Dembelé. Recordemos que España es el único país que permite las incorporaciones tras la fecha límite. Parecía que se preferían otros delanteros (sonó mucho Ángel Rodríguez del Getafe), pero fue el danés el incorporado. Braithwaite llevaba temporada y media siendo importante en el Leganés por su velocidad, verticalidad y desmarques. Habitual ocupante de banda, aporta más con su movilidad y como alternativa ofensiva que como referencia.

Fichar por el Barcelona significa ascender en relevancia y hay futbolistas a quienes estos saltos les quedan grandes. Martin llegó como suplente, en teoría. Setién no ha cambiado el sistema, arriba Messi tiene libertad con espacios por el centro y Griezmann ocupa una banda. En el otro costado hemos visto diferentes opciones: Arturo Vidal para potenciar el físico y la ocupación interior; Ansu Fati como regateador y rematador. Con Valverde incluso pudimos ver un 4-4-2 con Sergi Roberto o Rakitic completando los centrocampistas, aunque el entrenador cántabro no ha recurrido a esto.

Así, los puntas indiscutibles son Messi y Griezmann. Sobre el argentino hay poco que discutir, por lo que las comparaciones surgen con el galo. Éste llegó como estrella, completando el trío de celebridades internacionales junto a Messi y C. Ronaldo tras proclamarse campeón del mundo. El Barça pagó la cláusula al Atlético de Madrid (120 millones de euros) para hacerse con sus servicios y se esperaba que el tridente blaulgrana fuera de los mejores. Sin embargo, el papel de Griezmann está siendo tibio. Ni marca tantos goles como cabría esperar ni rompe los partidos, faceta en la que despuntaba en el Atleti. Aunque sus cifras no son malas en absoluto (14 goles en 34 partidos; 4 asistencias en 26 encuentros de liga), da claramente la sensación de que su rendimiento podría ser mucho mejor.

Pues en éstas apareció Braithwaite y se ganó el puesto. El Barcelona depositó 18 millones de euros al Leganés para traérselo. Ubicado en banda izquierda, empezó como suplente pero ya ha sido titular. Para empezar, se le ve concentrado en dar lo mejor en cada partido. Está metido en el juego y no ahorra ni un esfuerzo. Además, elige bien las continuaciones de las jugadas. Pide el balón y avanza, encarando o corriendo con espacios, lo que da mucha verticalidad a los suyos. Y, sobre todo, finaliza con peligro. Siempre trata de meterse en el área y, si puede, dispara. Además, ha conectado enseguida con la grada y el sentimiento es mutuo, porque la grada le corresponde con aplausos. En números todavía es pronto para juzgar (5 disparos, 0 goles y 0 asistencias en 3 partidos), por eso nos fijamos en otras cosas.

Nos llamó la atención una jugada que creemos define bien el momento de ambos. Ayer contra la Real, Griezmann recibió un balón con ventaja escorado a la derecha. En vez de correr para meter un centro o ceder a segunda línea, se detuvo y regateó hacia atrás. Prefirió asegurar en una acción elaborada y lenta que desequilibrar y meter el balón al área. No parece la mejor forma para desenvolverse y dar ventaja al equipo. En el otro ala, Braithwaite desbordó en carrera y chutó en un par de maniobras que requirieron las paradas de Remiro. Cuando sus compañeros le miran les pide la pelota y ellos se la dan porque saben que no se esconde. El danés está concienciado con la causa dando todo lo que tiene.

Fotos: fcbarcelona.es / laliga.com

Comparte este artículo