Cesar al entrenador no es la solución: veinte años de cambios en el banquillo madridista

La crisis del R. Madrid ha obligado a cambiar de entrenador tras apenas diez jornadas de liga. Es una situación que se ha repetido demasiadas veces en el club blanco y deja una sensación de inestabilidad en el proyecto deportivo que debería ser más que preocupante. Las cifras de las últimas veinte temporadas son claras, consecuencia del carrusel de entrenadores que han pasado por el banquillo, cada uno con su estilo y no siempre con continuidad respecto al anterior. De hecho, la media está justo por debajo de un entrenador por año (0’9 entrenadores/año, 18 técnicos en 20 temporadas). Los más duraderos han sido Del Bosque (3’5 temporadas), Mourinho (3 temporadas) y Zidane (2’5 temporadas). El resto no llega ni a dos cursos seguidos en la caseta merengue.

En liga es donde se demuestra la fiabilidad semana tras semana y ahí los inquilinos del Santiago Bernabeu están fracasando estrepitosamente con sólo 6 títulos (30 % de las disputadas) y siendo la posición más repetida el segundo puesto al final de la campaña (9 veces). Pero es que en las últimas dos temporadas la liga se ha perdido la liga en octubre, algo impensable para una entidad de tal calibre. Además, la tasa de consecución de títulos nacionales es baja (14 frente a 16 internacionales) si tenemos en cuenta que se disputan anualmente sin otro requisito que estar en Primera División (o Segunda para la Copa) en contraposición a la Supercopa de Europa y la Copa Intercontinental/Mundialito de Clubes (tras ganar Champions o Europa League). La Copa del Rey únicamente se ha logrado en dos ocasiones (10 % de las disputadas) e incluso se han pasado tres campañas en blanco, sin ningún trofeo, dos de ellas consecutivas (2004/05 y 2005/06). También las inversiones se afectan por los constantes cambios de entrenador, puesto que las contrataciones y los ceses conllevan gastos importantes que, vistas las actuaciones de muchos jugadores, podrían haberse destinado a fichajes.

Entrenadores Real Madrid

Obviamente, los cambios de entrenador se asocian a mal juego y peores resultados, pero con la perspectiva del tiempo se intuye que el error no puede estar sólo en los entrenadores porque, con tantos cambios, debería haberse solucionado el problema con menos altibajos. Esto nos hace pensar en el resto de eslabones del club, la directiva y los jugadores que, aunque también han variado, lo han hecho mucho menos y la mayoría han pasado más años en el equipo que el más laureado de los técnicos. Quizá la cadena se está rompiendo siempre por el eslabón más débil, pero puede haber muchos más fallos en esta estructura.

Ahora queda para el R. Madrid lanzar otra moneda al aire y rezar para acertar con el cambio. De todos modos, es casi seguro que esta solución vuelva a ser a corto plazo.  A partir de hoy le toca a Santiago Solari hacerse cargo del primer equipo como interino, sin garantías de continuidad y pendiente de las negociaciones de la directiva con otros técnicos de más dilatado currículum como alternativas para dar solidez a este golpeado proyecto. Le deseamos al ex-jugador la mejor suerte y el éxito de otros que llegaron como soluciones de emergencia y que fueron, a la postre, la mejor alternativa posible para el banquillo blanco.

[feather_share]

Comparte este artículo