Crónicas del Mundial de Rusia 2018: La final

FRANCIA 4 – CROACIA 2

El Luzhniki de Moscú acogió el gran fin de fiesta de este Mundial. Una selección con estrella de campeona y herida tras perder la Eurocopa en casa contra la selección de un país joven. Francia con su imponente potencia física y pegada frente a la calidad de Croacia y su espíritu de supervivencia.  Los croatas aceptaron el rol de dominador del balón y cercaron el área gala aunque volcando quizá demasiado su juego por la izquierda con Perisic y Strinic. Los balcánicos mandaban pero no asustaban. Mbappé dio un pequeño susto cuando rompió a Strinic pero su jugada no encontró buen puerto.

En el minuto 18 una falta inexistente sobre Griezmann fue lanzada con mucha mala intención por la estrella del Atlético de Madrid siendo desviada a gol por Mandzukic para desgracia del juventino. Una vez más, Francia sacó petróleo y se puso por delante en el marcador sin hacer prácticamente nada. Croacia reaccionó y diez minutos más tarde Modric lanzó una falta para que Vrsaljko la pusiera al punto de penalti de cabeza, el pase del colchonero quedó corto, pero tras una serie de prolongaciones el balón llegó a Perisic quien, tras burlar a Kanté, superó a Lloris con un zurdazo.

Con el partido reseteado, Francia volvió a aliarse con la suerte. Un córner acabó pegando en el brazo de Perisic. El argentino Pitana consultó al VAR y señaló penalti. Griezmann engañó a Subasic y puso el 2-1. El tramo final volvió a ser de dominio croata, tal y como quería Francia pero con un ritmo trabado.

La reanudación comenzó con un flojo disparo de Griezmann atajado por Subasic,; Rebic respondió obligando a Lloris a hacer un paradón. Croacia buscaba cada vez temerariamente el empate mientras Francia lo tenía claro: recuperar y buscar en largo a Mbappé. En una de estas, la jugada se embarulló pero el balón quedó franco en la frontal para que Pogba marcase el 3-1 para delirio galo. En la jugada siguiente pudo llegar el cuarto pero Brozovic cortó el pase cuando Griezmann ya se relamía. Francia empezó a jugar a favor de corriente y una jugada Lucas Hernández acabó en los pies de Mbappé quien remató desde la frontal superando a Vida y Subasic. El 4-1 era demasiado castigo para los de Dalic.

Lloris decidió aguar la fiesta y recordó al de hace algunos años pues tras un pase de Umtiti, decició regatear a Mandzukic quien rebaño el balón para el 4-2. Croacia sacó fuerzas de flaqueza para tratar de lograr la gesta. Rakitic disparó con la zurda desde el pico del área pero su tiro salió desviado por Nzonzi aunque no se pitó córner. Pese a los dos goles de ventaja, los de Deschamps perdían tiempo de forma descarada ante unos croatas que ponían más corazón que cabeza y sobre todo, fuerzas. En esos minutos finales, Rakitic se echó el equipo a sus espaldas pero también sus ataque eran imprecisos. Fue un querer y no poder.

Pitana pitó el final y Francia se coronó por segunda vez como campeona del mundo. Deschamps iguala a Zagallo y Beckenbauer siendo campeón como jugador y técnico. Su equipo hizo una fase de grupos discreta pero efectiva. Fue muy superior a Argentina, ganó con eficiencia a Uruguay y Bélgica y en la final demostró un ejercicio tremendo de pegada. Croacia ha sido un grandísimo subcampeón al que le acabó pesando su enorme acumulación de minutos, especialmente notorios en Luka Modric durante esta final.

El Mundial de Rusia ha sido el de las sorpresas, el de las favoritas cayendo como moscas, el de los grandes cracks fracasando estepitosamente. Futbolísticamente ha tenido buen nivel aunque con el triunfo de Francia se transmite la sensación de que se ha impuesto la fuerza y la velocidad sobre la técnica y deja a Alemania, Argentina, Brasil y España ante la necesidad de replantear o resetear su modelo. El triunfo de Francia no es bonito, quizá justo y quizá sea mejor que haya sido así.

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