El Barça crece con goles sobre el buen sistema del Sevilla (4-0)

Barcelona: Ter Stegen; S. Roberto-Todibo-Semedo; De Jong-Arthur-Vidal; Messi-L. Suárez-Dembelé.

Sevilla: Vaclik; Navas-D. Carlos-Carriço-Reguilón; Ocampos-Banega-Fernando-Nolito; Ó. Torres-L. De Jong.

  • Las claves

    • El Sevilla llevó la batuta muchos minutos con posesión y presión alta, pero falló clamorosamente las ocasiones de gol
    • La puntería culé fue perfecta y el equipo despertó tras el primer gol
    • Los locales se complicaron el final con dos expulsiones

El Sevilla saltó al Camp Nou dispuesto a tener el balón y lo consiguió. Lopetegui dispuso en el 4-4-2 a Óliver Torres acompañado a Luuk de Jong para tener más toque por dentro, juego vertical y velocidad. La entidad del rival no permitió subir alegremente a los carrileros, más precavidos y conformando el bloque bajo con la ayuda de Fernando más los centrales. Los andaluces buscaron la rapidez y el desborde por las bandas con los extremos. Nolito y sobre todo Ocampos dieron mucha profundidad a las alas. Con una colocación perfecta sobre el césped, se recuperaron muchos balones que Banega sacó con calidad entre los rivales y se produjeron varios centros al área y saques de esquina. La pena para los visitantes fue que no acertaron entre los tres palos. Especialmente desafortunado estuvo De Jong, que marró un cabezazo y un par de remates cercanos muy claros con empate a cero.

El Barcelona se encontró un comienzo complicado porque el rival no cometía errores e incomodaba constantemente. Fue un desahogo para el 4-3-3 que Messi bajara  a la divisoria a combinar, prolongando las acciones y facilitando la circulación. Dembelé apareción muy pegado a la cal y pronto se intuyó que estaba entonado. También estuvo bien el joven Todibo como acompañante de Piqué, atento y seguro en sus acciones y sin que se le notara la poca experiencia a este nivel. En el lateral zurdo lo hizo muy bien Semedo a pierna cambiada, siendo eficiente en defensa contra Ocampos y luego participando ofensivamente con recorrido largo y buena elección de pases en el último cuarto ce cancha.

El Sevilla tenía el control e hilaba bien las jugadas, sin perder la pelota en las salidas por el centro y ejecutando bien las acciones que precisaban velocidad. Cuando los laterales pudieron llegar lo hicieron, pero mantener el orden fue una instrucción obedecida por todas las líneas. Y lo cierto es que lo único que faltó fue el gol. Por su parte, el Barça respiró a través de De Jong, que jugó más retrasado pero estuvo brillante asumiendo responsabilidades y conduciendo.  Arthur aportó bastante al toque corto, junto a Messi, y Vidal puso contención física y recorrido de ida y vuelta. Arriba, los barcelonistas se asomaron en ráfagas al área por las botas de un Dembelé que podría ser grande si se centrara en jugar como sabe y no inmiscuirse en incidentes reglamentarios. La inflexión la marcó Luis Suárez, cuyo instinto necesitan lo suyos para completar un equipo grande. En un centro alto desde la izquierda de Semedo, el uruguayo cazó una chilena con la zurda que abrió el marcador (1-0, min 27). El Barcelona se desató y al Sevilla le cayó un chaparrón en diez minutos. Arthur asistió a  Vidal para que éste remachara el segundo dentro del área (2-0, min 32) y luego volvió a dársela a Dembelé para que el francés controlara en el carril del ocho y batiera con calma a Vaclik en el segundo palo (3-0, min 35).

Hay que alabar la personalidad del Sevilla, que no se desmoronó y siguió atacando. A la vuelta de vestuarios salieron Jordán y Munir por Nolito y Ó. Torres, pasando a un 4-3-3 con menos pausa en el centro y más recorrido para los carrileros. En este periodo vimos más a Navas ensanchando el campo por su costado y los interiores jugaron mucho en campo contrario, a excepción del vigilante Fernando.  Valverde matizó el trivote dando entrada a Busquets y Rakitic por Vidal y Arthur. Con esto los locales perdieron algo de empuje, pero el criterio y las recuperaciones de Busquets y la inspiración ofensiva del croata reavivaron el ataque blaulgrana. Messi había ido a más, con eslálons muy peligrosos y buscando la asistencia o el disparo. El argentino culminó el castigo con una falta directa desde su perfil favorito (4-0, min 78). Los sevillistas no cejaron en su idea, pero ni meter a Chicharito por De Jong ni las dos expulsiones consecutivas (Todibo por agarrón como último defensor y Dembelé por protestar a continuación) variaron el resultado.

El Barcelona logra ganar a un excelente contrincante con excelentes argumentos ofensivos, pero podría tener problemas para conformar la defensa para la próxima jornada. El Sevilla está haciendo buenos partidos, pero la falta gol y eso puede pagarse muy caro, como se ha demostrado esta jornada.

Foto: fcbarcelona.es / sevillafc.es / laliga.com

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