El Barcelona gana con cabeza y sin clemencia (0-3)

Barcelona: Ter Stegen; S. Roberto-Piqué-Vermaelen-J. Alba; Rakitic-Paulinho-Busquets-Iniesta; Messi-L. Suárez.

Ernesto Valverde vio a su equipo claramente superado durante la primera mitad, ahogado por la disposición madridista y el esfuerzo físico de los locales. Con el 4-4-2 sin extremos de los últimos meses, los visitantes afrontaron el Clásico sin modificar nada de salida. Simplemente, los mecanismos de funcionamiento habituales fueron desactivados por el R. Madrid. El Barcelona cometió errores inusuales, cediendo rápidamente el balón a los blancos al no conectar las líneas creativas y con Messi y L. Suárez ajenos al juego. Lo mejor que hicieron los blaulgranas en este periodo fue no desesperar y esperar cambiar la dinámica tras la reanudación, además de no perder la cara al partido con el espíritu de la oportunidad de Paulinho y la visión de Messi, que conectaron un par de veces para terminar en disparos a puerta que desvió Navas.

Aprovechando la menor presión local, los culés tocaron cada vez más el balón para hacerse con el control. Destacó mucho Busquets, inmune a la presión rival, con calidad para darse la vuelta y pasar y siempre dando apoyo a sus compañeros. Con él inspirado, Rakitic e Iniesta tocaron más balones y el Barcelona se acercó a la forma en que le gusta resolver los partidos, con tiempo para pensar, el esférico siendo movido en la frontal del área y llegadas de Messi y L. Suárez. No en vano, fue Busquets quien pasó a Rakitic en la jugada que L. Suárez firmó con el primer gol visitante. Otro acercamiento en tromba de los visitantes terminó en el penalti de Carvajal, que Messi remachó fuerte arriba a su derecha. Las vías estaban abiertas y los visitantes corrían por ellas con total libertad, rotas las defensas blancas.

A partir de aquí el destino de los tres puntos fue claramente marcharse a la ciudad condal. Los barcelonistas tocaron sin prisa y buscaron rematar al R. Madrid cuando surgió la ocasión. El 10 dio el último gol al zafarse de Nacho y ceder atrás para el remate llegando de Aleix Vidal.

El Barcelona afronta el 2018 con la liga encaminada y muchas posibilidades de ganar algún trofeo más. Sobre todo, si deciden fortalecer alguna posición en el mercado invernal.

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