El fútbol es justo: Croacia a semifinales, Rusia había llegado muy lejos (2-2, pen. 3-4)

La justicia futbolística prevaleció este sábado en el Mundial 2018 y la selección anfitriona fue eliminada, después de llegar a disputar una eliminatoria de cuartos de final cuando su calidad futbolística no merecía ni superar la fase de grupos. Croacia superó por momentos el muro ruso, pero Rusia supo jugar a cansar a su rival para sorprenderlo en dos acciones esporádicas que supusieron que la incógnita de quién sería el semifinalista del campeonato se tuviese que decidir en la lotería de los penaltis, donde Subasic y Rakitic volvieron a ser héroes para su país. Los noventa minutos acabaron con empate a uno, la prórroga con igualdad a dos, pero desde los once metros Croacia dio a Rusia un poco de su propia medicina.

Antes del encuentro se descubrieron los guiones que ambos seleccionadores querían para la contienda, ya que introdujeron cambios en sus respectivos onces iniciales con respecto a la eliminatoria de octavos de final. Por parte rusa, Cherchesov introdujo a Cheryshev en el campo. Dalic prescindió de su mediocentro defensivo, Brozovic, y confió en Kramaric, buscando mayor protagonismo de su pareja de estrellas, Modric y Rakitic.

Quiso Rusia en el inicio del encuentro ser lo menos Rusia posible. Es decir, jugar al fútbol. Sí, a veces las palabras Rusia y fútbol coinciden en una misma frase, por extraño que parezca. Los locales no escondieron su intención de ofrecer el control del balón a los visitantes, pero plantearon un sistema de recuperación rápida, con las líneas de presión muy adelantadas para, con un juego directo buscando a Dzyuba, buscar el área contraria con los menos toques posibles. Ahí, Golovin y Cheryshev fueron los principales socios del voluminoso ariete. Aún así, fue Croacia el primer combinado en crear peligro cuando en el minuto cinco Rebic rompió la telaraña rojiblanca, tanto en una internada desde la banda derecha como en un cabezazo posterior que se fue por encima del larguero. Como Rusia conseguía que el balón croata pasase poco por Modric y Rakitic, fueron otros actores los que se sumaron a la trama: Mandzukic se desesperaba y pedía mayor protagonismo y los balcánicos cometían el error de caer en la trampa perpetrada por Cherchesov, que fuesen tan directos como la propia Rusia. La banda derecha seguía siendo la mejor opción de los de Dalic y por ahí llegó un centro de Vrsaljko que Perisic remató desviado. Y llegó el minuto treinta y en ese momento el seleccionador ruso se pudo sacudir la tiza de sus manos después de que lo que dibujó en la pizarra se viese traducido en el campo: balón directo a Dzyuba que combinó con Cheryshev para que el jugador del Villarreal volviese a deleitar a propios y extraños con un golazo muy similar a los que ya había conseguido en este mismo Mundial, desde fuera del área, 1-0. La mejor noticia para Croacia fue que Modric y Rakitic dieron un paso hacia adelante y con ambos teniendo más contacto con el balón el empate sólo tardó nueve minutos en llegar, después de que Mandzukic ganase la espalda a la defensa, sobre todo a unos muy descolocados Fernandes e Ignasevich, y pusiese un ‘pase de la muerte’ que Kramaric convirtió en el uno a uno.

Tras el descanso, Rusia volvió a ser Rusia. Retrasó la primera línea de presión al centro del campo y eso permitió mayor posesión de balón a Croacia, pero sin poder profundizar, ya que al llegar a las inmediaciones de la frontal del área chocaba con el muro. En el minuto cincuenta y nueve, Perisic estrellaba el balón en el palo en una jugada llena de despropósitos, pero esa fue la mejor oportunidad de la que gozaron los de Dalic en toda la segunda parte. Rusia lo tenía claro y en el minuto sesenta y cuatro Cherchesov ordenó ponerle cerrojo al muro y se olvidó del esférico. Ahí empezó el carrusel de cambios, Dalic quería acelerar el ritmo del partido y buscar resquicios entre los que dar problemas a Akinfeev y el técnico de Alagir movía su banquillo para mantener la situación. Las variaciones croatas provocaron una curiosa situación: llegó a tener cuatro medios sobre el campo: Modric, Rakitic, Brozovic y Kovacic, provocando un ligero desajuste. Rusia sorprendió retirando del campo a Cheryshev y dando entrada a Smolov, por lo que llegó a disputar algunos minutos con dos delanteros, pero sólo fueron doce, hasta que Dzyuba fue sustituido. No sucedía nada importante hasta que en el minuto noventa Subasic sufrió unas dolorosas molestias en un muslo que hicieron temer lo peor, pero pudo continuar e, incluso, evitar que Smolov marcase en el minuto noventa y tres, cuando ya el choque se veía abocado a la prórroga, que finalmente sucedió.

En el tiempo extra, Croacia quiso jugar al fútbol, a su fútbol, pero el estado físico de sus jugadores se lo impidió. Aún más cuando a tres minutos de comenzar la prórroga Vrsaljko tuvo que pedir el cambio, entrando Córluka en su lugar. El partido era monótono, Croacia hacía que el balón viajase de un lado a otro del campo, pero sin aparecer por las inmediaciones de Akinfeev, hasta que en el minuto cien del encuentro un saque de esquina botado por Modric y muy mal defendido por los rusos permitió un remate de Vida que puso el 1-2 en el marcador. Ahí, Croacia, cual camaleón, se camufló y se convirtió en Rusia para cerrar sus líneas. Mandzukic no quería correr y sin la principal referencia atacante en disposición de ayudar en labores ofensivas Dalic decidió retrasar a los suyos. Grave error. Fruto de la posesión rusa llegó una falta lateral que Dzagoev, que había entrado en el minuto ciento dos, puso en la cabeza de Fernandes, que empataba en el minuto ciento catorce. No había tiempo para más, dos a dos, la clasificación para las semifinales se tenía que decidir en la tanda de penaltis.

‘El cojo’ Subasic quería erigirse en héroe, de nuevo, tal y como hizo en octavos frente a Dinamarca, y lo consiguió. El meta detenía el primer lanzamiento ruso, realizado por Smolov. Brozovic ponía el 0-1 para Croacia y Dzagoev anotaba el primer gol desde los once metros para Rusia. Los croatas veían fallar a Kovacic, con parada de Akinfeev, que a punto estuvo de atajar también el tiro de Modric, que entró tras tocar la mano del portero y el palo. Ignasevich ponía el 2-2 en la tanda, pero Fernandes, que había dado esperanza a los aficionados anfitriones con su gol en la prórroga, fallaba su tiro y prácticamente sentenciaba sus aspiraciones de ser semifinalistas. Vida anotaba su lanzamiento, 2-3; Kuziaev el suyo, 3-3; hasta llegar a Rakitic, que volvió a ser el elegido para la gloria por parte de Croacia y que, tal y como hiciera ante Dinamarca, marcó el quinto de los tiros para ganar la tanda (3-4) y hacer que los suyos pasasen de ronda, esta vez hasta las semifinales de la Copa del Mundo.

El martes, a las 19:00 horas (hora canaria), Inglaterra-Croacia; con la incógnita del estado físico al que llegarán los croatas después de dos eliminatorias consecutivas en las que han tenido que jugar prórroga y lanzar penaltis y con la preocupación de ver cómo se recuperan para dicho compromiso los tres jugadores que en peores condiciones terminaron el envite de éste sábado: Vrsaljko, Subasic y Mandzukic.

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