El R. Madrid gana en los penaltis una Supercopa que se fue animando hasta el vértigo de la prórroga

R. Madrid: Courtois; Carvajal-Varane-S. Ramos-Mendy; Valverde-Modric-Casemiro-Kroos-Isco; Jovic.

Atl. Madrid: Oblak; Trippier-Felipe-Giménez-Lodi; Correa-Herrera-Thomas-Saúl; J. Félix-Morata.

  • Las claves
    • El Atlético buscó ahogar el centro del campo y lo consiguió
    • El R. Madrid planteó correctamente atacar muy abierto, pero los centros laterales no fueron buenos
    • Los penalits volvieron a ser definitivos a favor de los blancos

El partido fue en general bastante lento, con el R. Madrid teniendo algo más de posesión y el Atlético más replegado. Zidane volvió al centro del campo poblado, en un 4-5-1 donde Casemiro era el eje por delante de los centrales. Arriba quedaba Jovic y, por detrás suyo, el resto de mediocampistas. Valverde tendía a ocupar la banda diestra y Kroos apoyaba a Casemiro, mientras que Isco se movía con libertad y Modric alternaba entre el interior y la mediapunta. La circulación blanca no era nada fluida y el juego predominante era horizontal. Los merengues cargaron las ofensivas por los costados con las subidas de los laterales, pero los centros altos no encontraron rematador. Carvajal tuvo un poco más de acierto al ejecutar las subidas; Mendy estuvo algo menos hábil en el manejo del esférico.

Simeone no hizo nada raro en el sistema, un 4-4-2 con doble pivote ocupado por Thomas y Herrera, quedando Correa y Saúl en las bandas. Los rojiblancos presionaron a la zaga rival, mientras que el bloque medio estuvo muy bien en las marcas individuales y el achique del pase. También destacó la agresividad de Felipe para anticipar al juego de espaldas, robando varios balones y entorpeciendo las continuaciones de Jovic. Los colchoneros optaron por salir rápido al recuperar, en contraataques de tres o cuatro hombres y juego directo por la zona central. El principal problema atlético fue que Joao Félix no estuvo fino y apenas creó ocasiones cuando condujo con espacios.

El partido transcurría con la posesión madridista de toques breves en el centro por la presión atlética y las salidas por las bandas. Dado lo compacto del aparato defensivo rojiblanco, el R. Madrid realizó varios disparos desde la frontal para probar a Oblak. Por su parte, las mejores oportunidades para los del Cholo surgieron en unos minutos de duda en la defensa blanca, con dos fallos de S. Ramos y Mendy que significaron disparos cercanos poco aprovechados por los delanteros del Atleti. Isco intentó cambiar el ritmo bajando mucho cuando sus compañeros se atascaron para encontrar pases verticales y trabajó en defensa, aunque el tipo de encuentro no le favoreció.

A la vuelta de vestuarios, Simeone cambió de posición a J. Félix y Correa. El argentino pasó a la delantera y el portugués a la banda derecha. Seguramente la intención fue aprovechar la verticalidad y desborde del argentino cerca del área y permitir al luso elaborar un poco más las acciones. El R. Madrid empezó a mover la pelota con más velocidad, principalmente por las botas de Modric, y los de Zizou pudieron tocar en los tres cuartos de cancha. Jovic tuvo dos excelentes ocasiones. Una en un pase que condujo desde la divisoria contra cuatro defensores y que Felipe le rebañó ya en el área. La otra tras recibir un pase filtrado de Modric, recortar con la derecha y chutar muy ajustado con la izquierda al segundo palo.

A ningún técnico le convencía lo que veía, porque ambos hicieron sustituciones antes de la hora de partido. Vitolo entró por Herrera, quedando el canario de extremo izquierdo y Saúl al mediocentro. La presencia de Vitolo agilizó el ataque, con más profundidad a la espalda de Carvajal y yéndose en ocasiones al centro para favorecer las combinaciones. Zidane sacó a Isco y metió a Rodrygo. El brasileño quedó fijado en la zurda con la consigna de encarar y llegar al área, tarea que cumplió. Incluso tuvo un remate favorable en el descuento que centró demasiado. Los madridistas tuvieron un rato de dominio claro, de nuevo con algún chut desde la frontal y, sobre todo, con un cabezazo de Valverde tras asistencia aérea de Casemiro. La más clara del Atleti fue un pase perfecto de Trippier a la espalda de Mendy que recibió Morata. El delantero buscó el primer palo, pero Courtois respondió con seguridad. El Atlético prefirió esperar más atrás en el segundo periodo y canalizar sus energías a la contra.

Pese a algunas aproximaciones con peligro el partido terminó sin goles, por lo que se recurrió a la prórroga. Los jugadores de refresco fueron Mariano por Jovic en el R. Madrid y Llorente por Lodi en el Atlético. También Savic entró por Giménez, incorporado a los titulares tras estar lesionado. Esto implicó retrasar a Saúl al lateral zurdo hasta que Arias entró por J. Félix y Saúl retornó al medio izquierdo. El choque iba a ráfagas y con un punto más de chispa rojiblanca, con Vitolo muy activo y siendo el protagonista de un par de entradas en el área. El R. Madrid retomó poco a poco el control y volvió a usar las bandas. La motivación de Mariano le hizo intervenir en varias acciones de remate y desmarque en el área que ampliaron las opciones de los suyos. Para sacar benficio de tanto intercambio, Zidane retiró a Kroos y puso a Vinícius en la izquierda, pasando Rodrygo a la derecha y quedando el trivote Casemiro-Modric-Valverde en el centro. Con esto vimos más desborde en las alas, mientras la parcela central era protegida por los centres medios blancos.

El partido terminó en un ir y venir de vértigo y ocasiones de gol. El R. Madrid supo tener superioridad en las bandas y Modric volvió a manejar el balón en campo contrario. El papel de Valverde fue importante como alternativa a las llegadas y como pasador. Carvajal siguió activo y por su lado hubo una acción clara con doble remate de Modric y Mariano en la que Oblak estuvo apurado pero firme. La posterior salida rojiblanca llegó a Morata, que se iba solo a portería. Valverde lo derribó por detrás, lo que supuso su expulsión y una falta que Trippier mandó a la barrera. Correa la peleó y su disparo lo tocó Mendy, que exigió una parada debajo de Courtois. No hubo forma de mover el marcador y se llegó a los penaltis.

En la tanda, Saúl mandó el primero al poste y Courtois hizo un paradón al segundo de Thomas. Carvajal, Rodrygo y Ramos no fallaron y la Supercopa se la llevó el R. Madrid. Lo cierto es que el formato del torneo ha sido atractivo y hemos visto partidos muy interesantes, así que probablemente se prolongue en el tiempo.

Fotos:  realmadrid.com / atleticodemadrid.com

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