El R. Madrid remonta al Bayern en un partido denso por la superpoblación del centro del campo (1-2)

B. Múnich: Ulreich; Kimmich-Boateng-Hummels-Rafinha; J. Martínez-Robben-Muller-J. Rguez-Ribery; Lewandowski.

R. Madrid: K. Navas; Carvajal-Varane-S. Ramos-Marcelo; Casemiro-L. Vázquez-Modric-Kroos-Isco; C. Ronaldo.

  • Las claves
    • Ambos equipos reforzaron con un pivote la medular
    • Juego de ritmo bajo por ausencia de espacios en el centro
    • Más puntería blanca en las pocas ocasiones que hubo

Se notó que los equipos se tienen respeto porque el planteamiento de salida de los entrenadores fue sobreprotegiendo la línea media. Ambos en 4-1-4-1 con volante defensivo y el bloque medio muy estrecho. Sin embargo, los de Jupp Heynckes presionaron muy arriba nada más pitar el árbitro y así aparecieron ocasiones prematuras, como un remate de Muller tras robo en banda izquierda. Además, la idea de elaboración de los alemanes era mucho más directa y los balones rasos profundos crearon problemas a los visitantes, especialmente cuando pasaba por las botas de James.

Zinedine Zidane optó por superpoblar el medio con mucha vigilancia por el centro y con un único extremo puro, Lucas Vázquez. Kroos e Isco arrancaban por la banda izquierda según saliera la jugada, Casemiro permanecía a la espalda de la medular y Kroos y Modric trataban de manejar la pelota con cierta calma. Isco se dejó ver en el último cuarto de campo y dejó un par de perlas con controles y diagonales, pero siempre estuvo atado en corto por los zagueros.

Bayern Real Madrid 25-04-18 01

Pasó el R. Madrid cinco minutos de máximo agobio, tras los cuales los bávaros bajaron algo el pistón y los blancos crecieron con el balón, con Casemiro tocando con velocidad y sin complicaciones, Kroos ofreciéndose y Modric tirando de galones y calidad para asumir el control de la gestión ofensiva merengue. Robben y Boateng sufrieron lesiones musculares y el Bayern tuvo que gastar dos cambios antes del descanso, entrando Thiago y Sule. Con ello los locales perdieron algo de regate y velocidad punta, pero Muller pasó a la derecha y la entrada del español mejoró el pase muniqués, asociándose con James.

El R. Madrid se equivocó al precipitarse para buscar desmarques de Cristiano, a veces demasiado lejos y demasiado solo. El Bayern cometió errores en pases arriesgados por la colocación de los visitantes. El juego era muy denso, con pocas opciones de tener el balón en el área rival y todo pendiente de lo que ocurría por el abarrotado centro. El Bayern aprovechó un ataque estático de los blancos para atacar el hueco de Marcelo, con James asistiendo a Kimmich, que recorrió cuarenta metros y batió a Navas, que pensó que el lateral iba a centrar (1-0, min 28). El R. Madrid acusó el golpe y los locales pudieron marcar a balón parado, con Hummels en un córner y Lewandowski en una falta lejana que cabeceó. También tuvo una clara Ribery tras un robo en salida visitante que el extremo controló mal.

Tras varios minutos de sufrimiento los madridistas se recuperaron y volvieron a tocar con paciencia, ensanchando el campo los laterales. Justamente fue Carvajal prolongando un balón alto de cabeza quien hizo llegar el esférico a Marcelo, que fusiló a Ulreich desde el pico izquierdo del área (1-1, min 44). Con el empate se fueron ambos conjuntos a vestuarios pensando en cómo cambiar el devenir del choque.

Zidane dejó a Isco en la caseta para meter a Asensio, un hombre un poco más rápido y directo. Los suyos salieron más arriba y causaron problemas a la defensa bávara, ya que el balón se movía en campo local y los interiores blancos tocaban mucho más antes de buscar el pase definitivo. En una pérdida del Bayern arrancaron Lucas y Asensio. El gallego condujo el balón y, dos contra dos, cedió al balear, que cruzó para hacer el segundo (1-2, min 57). La reacción alemana la encarnó Ribery, que fue un puñal por el costado zurdo a base de regates y velocidad. Keylor se resarció de su error en el gol sacando un par de manos de puros reflejos que evitaron el empate y cortando pases de fondo muy peligrosos.

Carvajal se lesionó y Zidane retrasó a L. Vázquez y metió a Benzema para tener un hombre que se metiera entre líneas ahora que el cansancio y el resultado estiraban algo a los teutones. Al delantero francés le paró Ulreich un disparo bajo que pudo abrir más la diferencia. También se fue Casemiro, amonestado, para dar entrada a Kovacic.
Los muniqueses acabaron el partido achuchando de lo lindo, reservando sólo a los centrales. Así lograron que los españoles no enhebraran pases y que todos los rechaces cayeran en las botas de los teutones para lanzar el cuero al área, muchas veces por alto, apareciendo Lewandoswki en un mano a mano con Navas que el polaco mandó fuera. Lucas Vázquez se adaptó muy bien a su nueva posición y cubrió con solvencia como lateral derecho.

El Madrid se lleva una buena ventaja a la capital, pero vistos los resultados de la vuelta de cuartos de final, todo puede pasar.

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