El Tenerife, a 2 puntos del Playoff

Le ha venido bien el nuevo aire vasco al representativo. Más allá de que el juego pueda ser o no brillante, la eficacia de los blanquiazules arriba es una constante desde que Joseba Exteberría tomó las riendas del Tenerife. Contra un aguerrido Sevilla Atlético no fue la excepción.

Repitió Extebe el 4-2-3-1 que tan bien le está funcionando últimamente. Quedó Alberto más desplazado hacia la zaga defensiva, ayudando a sacar con muy buen criterio el balón jugado hacia un Luis Milla que se ha convertido en el faro organizativo en la media blanquiazul. Cada balón que recibe suele llegar a buen puerto. Se nota que sus compañeros lo buscan. Y mejor aún. Que él busca a sus compañeros. Se postula como un futbolista asociativo, que levanta la cabeza y que piensa con rapidez. La mayor parte de los ataques blanquiazules fueron resultado de una apertura a banda del talentoso futbolista madrileño.

La dualidad de laterales con la que juega el Tenerife cuando usa a Cámara y Luis Pérez es destacable. Lo habitual es ver a Luis casi actuar de extremo lo cual, unido a la presencia de un Suso que se crece en casa, hace que la banda derecha resulte temible. Por la banda izquierda, Álex Mula no suele contar tanto con las subidas de Cámara. Aún así esperábamos ver al cedido por el Málaga mucho más incisivo arriba en un partido que fue de más a menos.

Lo bueno de este Tenerife es que no importa quién sea el que juegue arriba. Siempre alguno de los cuatro suele estar a tono. Quedó Longo bastante descolgado y con poca fortuna de cara al gol. También es cierto que la ausencia de Bryan Acosta, habitual socio de ‘travesuras’ del italiano, perjudicó al delantero. En lugar del hondureño, el alineado fue Víctor Casadesús. Un buen pelotero, pero sin ese colmillo que tiene Acosta. El balear lo intentó pero, al igual que Longo, poca fortuna arriba. Pero hubo uno arriba que sí estaba enchufado. Y ése fue Suso. No siempre con éxito, pero intentándolo una y otra vez, percutiendo la banda derecha con el apoyo de un esforzado Luis Pérez. De esta sociedad nace el primer gol del Tenerife: un remate a bocajarro de Mula tras carrerón por la banda de Suso.

Finalmente salió Malbasic al campo. El delantero supo afianzar bien la zaga sevillista, que acabó desdibujada en los estertores finales del encuentro, lo que ayudó al Serbio a hacer suyo un pase largo, y poner el definitivo 2 a 0 en el marcador.

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