El Tenerife vuelve a apuntar a los Play Offs (Nástic 1-2)

Dos meses han tenido que pasar para que el CD Tenerife vuelva a traerse 3 puntos de tierras peninsulares. Lo que parecía una travesía sin pena ni gloria en la última etapa de Martí ha cogido nuevo rumbo. Joseba Etxeberría atesora un comienzo moderadamente ilusionante, con la consecución de 3 victorias en los últimos 4 partidos de Liga. Cuando parecía que tanto los aficionados como los mismos jugadores habían caído en esa atmósfera melancólica, propia de equipos que no se juegan nada, el chispazo que ha propiciado la llegada del técnico vasco al banquillo está dejando entrever brotes verdes que están haciendo soñar a más de uno.

Durante el comienzo de partido y en muchas fases del mismo, el equipo expuso con claridad sus mejores virtudes pero también su talón de aquiles. Talón que responde a muchos titubeos en defensa y falta de intensidad en balones divididos que, por fortuna, no fueron aprovechados por un Nástic que está de capa caída. Es de mención la bonita jugada que, en botas de Maikel Mesa, dio lugar al primer gol de los catalanes, con un difícil remate de Tete Morente a la caída del balón. Y no fue el único detalle de calidad del tinerfeño afincado en Tarragona, del que muchos se preguntan si tendría hueco en nuestro equipo.

Ya empezaba a mascarse cierta incertidumbre. Pero un golazo de Juan Villar disipó cualquier atisbo derrotista. Un buen pase de Alberto, que se ha convertido en un intocable en el mediocentro, fue acomodado con el pecho por el delantero, que cruzó un balón inapelable para el meta rival.

A partir de entonces salió a relucir la cara positiva de este equipo. Y no es otra que el tremendo potencial atacante del que dispone. Un cabezazo de Aveldaño al larguero y una oportunidad clarísima para Longo fueron preludio de lo que ocurrió después. Corría la media hora de partido y Longo, intercambiando papeles con Bryan Acosta, le puso un centro que el hondureño dejó en boca de gol para que, de nuevo Juan Villar rematase a placer. Parece que el cambio de posición, ahora más escorado a la banda le está sentando bien al delantero. Que lleva 6 goles en los últimos 5 partidos con el equipo.

El Nástic a partir de este momento centró sus esfuerzos más en coartar el ataque chicharrero que en prodigarse en el suyo propio. El Tenerife, con un Luis Milla muy jerárquico, que aparecía constantemente como apoyo a sus compañeros en toda la medular, había reducido el número de acometidas pero aún así, la sensación de dominio era clara. La malísima noticia llegaba en el minuto 57. En un balón largo, el protagonista de los dos goles, Juan Villar, extendió la pierna de tal forma que acabó lesionado en el mismo instante que tocó el suelo. Los gestos del delantero, golpeando el césped con sus brazos, no invitan a ser muy halagüeños.

Finalmente Etxeberría dio entrada a Aitor Sanz para contener a un Nástic que intentó darle un acelerón al partido en el último tramo, pero con pocas llegadas más allá de un gol bien anulado a Barreiro por fuera de juego. En los últimos minutos el Tenerife dispuso en las botas de Mula y Suso varias ocasiones para hacer un marcador abultado, pero quizás ya era hacer sangre en un partido que fue disputado, pero merecidamente ganado por los blanquiazules.

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