Empate entre un Barcelona asimétrico y un Sevilla sin mediapunta (1-1)

Barcelona: Neto; S. Roberto-Araujo-Piqué-J. Alba; Busquets-De Jong; Griezmann-Coutinho-Ansu Fati; Messi.

Sevilla: Bono; Navas-Kounde-D. Carlos-Acuña; Suso-Jordán-Fernando-Rakitic-L. Ocampos; De Jong.

Claves tácticas

  • Con tanta movilidad en la línea de tres, el Barcelona careció de rematadores en el área
  • El desequilibro blaulgrana se produjo sobre todo por la banda de Ansu Fati
  • La presencia de Fernando por delante de los centrales dio mucha consistencia al Sevilla, a quien faltó imaginación al borde del área

Ronald Koeman le ha cambiado la cara al Barcelona, eso es seguro, sólo queda por ver si el resultado es bueno. Es cierto que apenas ha comenzado la temporada, pero ya hemos visto un sistema y unos jugadores muy diferentes a la etapa anterior. La formación ha pasado del 4-3-3 fijo al 4-2-3-1, que reparte mejor los esfuerzos en labores defensivas y, en teoría, libera más gente al ataque. Se ve mejor ubicado a Busquets en zona de recuperación y el juego de De Jong ha ganado al poder conducir por el centro y empezar las jugadas. También se aprovecha la velocidad de Ansu Fati por la izquierda y su capacidad de llegada, que ya se ha traducido en algunos goles. Sin embargo, el domingo se echó de menos tener a un Coutinho más creativo y Griezmann no desbordó por la banda ni pasó al área con peligro para complementar los movimientos de Messi. El argentino tiene toda la libertad para moverse y sigue apareciendo desde la medular y por todo el frente de ataque, pero al equipo parece faltarle un finalizador. El 10 dio un pase a la espalda de Navas para J. Alba en una asistencia clásica que terminó en el remate a gol de Coutinho (1-1, min 10), pero careció de socios con inventiva.

El Barça necesita acelerar el juego en campo contrario y esto debería ser sencillo con tres hombres de ataque, pero lo único consistente son las acciones verticales de Ansu Fati. Coutinho participa y busca disparos, aunque todavía no ha marcado claras diferencias. Quien más debe mejorar es Griezmann. El francés toca poco el balón porque ni gana espacios, ni regatea, ni surge como delantero rematador.

Julen Lopetegui sacó un 4-1-4-1 muy sólido basado en una defensa consagrada a quien se ha unido Acuña. Los centrales son de lo mejor de la última temporada y, con Fernando por delante, las vías de pase rivales están muy limitadas. La idea fue jugar mucho por las bandas con hombres como Suso y Ocampos, pero los visitantes tuvieron tramos de poca posesión y jugaron a la contra. El recurso del contraataque lo usaron bien los andaluces, que tuvieron ocasiones claras de gol. Faltó algo de fluidez en el toque corto en estático, salvo cuando Rakitic corrió hacia adelante o continuó los pases tras balones recuperados. Las subidas de los laterales fueron muy buenas y, cuando el rival apretaba por un costado se recurrió con buen criterio a los cambios banda. De Jong sigue haciendo su juego alternante entre bajar balones de espalda y buscar disparo, de acuerdo a la situación del juego, pero en un partido sin dominio de la posesión tiene menos protagonismo.

El encuentro fue bastante entretenido, con pugna por el balón en el bloque central y ambos equipos queriendo llegar rápido arriba. Los locales empezaban con el doble pivote, que rinde mejor con esta disposición, y pasaron la pelota por Messi para tener inventiva. Sin embargo, salvo los destellos del argentino y la velocidad de Ansu Fati, sólo los carrileros aparecieron como recurso serio. El Sevilla se ordenó bien y casi siempre eligió salir por las bandas, principalmente con los laterales largos. Los centros laterales fueron un arma muy peligrosa durante todo el encuentro, aunque el primer gol fue un remate de De Jong tras córner (1-0, min 8). Los culés apretaron cuando iban por detrás y empataron pronto, siendo el resultado definitivo.

En cuanto a juego sin balón, los sevillistas presionaron más arriba para luego replegarse hasta la mitad del campo, con De Jong adelantado para bajar balones y pivotar con quien saliera en velocidad. El Barcelona no tuvo problemas para poner el balón en largo, algo casi imposible de ver en el pasado reciente, y tampoco ejerció la típica presión tras pérdida. El Sevilla arriesgó algo más cerca del propio área, pero sin excesos y con Kounde y Diego Carlos sin cometer errores. Por su parte, Araujo hizo un buen partido como compañero de Piqué en una posición que necesita reforzar el Barça.

Los cambios locales fueron en posiciones similares (Trincao por Griezmann; Dest por J. Alba; Pjanic por Coutinho; Pedri por Ansu Fati) y no afectaron demasiado a la dinámica. Por su parte, dio la impresión de que las modificaciones de Lopetegui (Munir por Suso; En-Nesiry por Ocampos; Gudelj por Rakitic) ayudaron a apuntalar el punto que se cosechó en el Camp Nou.

Fotos: laliga.com / sevillafc.es

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