¿Estamos ante un nuevo R. Madrid?

Es obvio que el principio de temporada, tanto en Liga como en Champions, no ha sido muy brillante para los blancos. Falta de gol, incapacidad para encadenar varios partidos ganando, goles encajados con asiduidad…  Al equipo no se le veía fresco y nadie marcaba diferencias. Las decepciones más recientes han sido empatar contra el Brujas, perder contra el Mallorca y no aprovechar los resultados de los rivales directos al igualar en el Bernabéu contra el Betis con empate a cero.

Sin embargo, en la última semana algo parece haber cambiado. Los madridistas han agitado el juego ofensivo, incrementando exponencialmente su solvencia en ataque. Contra el Galatasaray en casa se logró una victoria holgada para no perder comba en Europa, con goleada y papel estelar de Rodrygo. Ayer en Ipurúa los merengues disputaron un encuentro completísimo que les permitió marcharse al vestuario con un 3-0 que sentenciaba el choque. Jugar en casa del Éibar no es fácil porque Mendilíbar exige un rendimiento y una entrega máximas a sus futbolistas, especialmente en su propio estadio. Pero el R. Madrid igualó un concepto sencillo, pero complicado de ejecutar: la intensidad en lo físico y en la atención. Los visitantes salieron dispuestos a correr y pelear lo que hiciera falta y crecieron alrededor de su calidad. Nadie escatimó una carrera ni faltó a la presión y, poco a poco, la calidad marcó la diferencia. Tampoco se regaló ningún balón dividido, faceta en la que los madridistas ganaron la mayoría de los duelos.

Habíamos echado de menos a los más talentosos del R. Madrid durante meses, pero por fin llegaban señales de que se están afinando. Benzema es el único que empezó como terminó el año pasado, dominando el juego en el área y haciendo goles. Hazard ha tomado velocidad y se está responsabilizando del desequilibrio por banda izquierda. Kroos, que ayer no participó, mueve al equipo y corre como el que más. Y Modric ha reaparecido como el centrocampista de toque exquisito y preciso que le hizo ganar el Balón de Oro. Añadiendo un solvente trabajo defensivo (quinto partido consecutivo sin encajar), el trabajo de Casemiro, el crecimiento de Valverde y el constante esfuerzo de ida y vuelta de L. Vázquez, el R. Madrid firmó la mejor primera mitad desde hace mucho tiempo. También Zidane gestionó los minutos dando entrada a Vinícius, Isco y Brahim Díaz, incluyéndolos en la rotación para que recuperen ritmo de competición.

Le queda mucho al club de Concha Espina para conseguir algo esta temporada, pero el camino lo encontró ayer bajo la lluvia y frente a un equipo aguerrido. Si el conjunto asume esta fórmula como la ganadora, podríamos estar ante el punto de inflexión de la temporada para los capitalinos.

Fotos:  realmadrid.com / laliga.com

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