Francia se convierte en bicampeona por físico y un ataque espectacular. Croacia pone el juego y la posesión (4-2)

Francia: Lloris; Pavard-Varane-Umtiti; L. Hdez; Mbappé-Pogba-Kante-Matuidi; Griezmann-Giroud.

Croacia: Subasic; Vrsaljko-Lovren-Vida-Strinic; Rabic-Brozovic-Rakitic-Modric-Perisic; Mandzukic.

  • Las claves
  • Francia sacó petróleo de situaciones aisladas
  • Croacia no desistió y tuvo más ideas ofensivas y mucha más posesión
  • Cuando se abrió el partido, Francia supo buscar los puntos débiles del rival

Didider Deschamps repitió hombres y esquema 4-4-2 para la gran final, con el equipo fracturado por la diagonal derecha donde Mbappé estaba más orientado al ataque y Matuidi para completar el trivote defensivo galo. Francia salió replegada y sin ejercer presión demasiado arriba, eligiendo los contraataques poniéndosela a Mbappé y los centros verticales largos como medios de ataque. Donde sí se esforzaban para recuperar los franceses era en campo contrario, lo que les permitía elaborar poco antes de lanzar a los delanteros.

Zlatko Dalic también fue fiel al estilo de juego croata con un equipo que no acusó el disputar su primera final de un mundial. Croacia quiso tener el balón y lo manejó con provecho, canalizado por la brillante dupla Modric-Rakitic y ejecutado en toque corto y rápido con apoyos de los demás futbolistas. Brozovic fue el encargado de las vigilancias a la espalda de los interiores ofensivos. Ambas bandas eran ofensivas, con Rabic y Perisic cambiando de costado y éstos unidos a Mandzukic para hacer una presión bastante más adelantada que la del rival.

Francia Croacia 15-07-18 01

El juego lo manejaba Croacia con el balón controlado y haciendo mucho daño al principio por el ala izquierda gracias a Perisic y Strinic. Rabic se unió por la derecha con Vrsaljko, quien empezó a meter centros de calidad que dieron trabajo a los centrales. Umtiti y Varane estuvieron perfectos al corte y en los despejes, tanto en duelos individuales como en coberturas y por alto. Francia sólo salía a latigazos, sin apenas presencia de sus laterales y sin conducciones de los centrocampistas y las primeras oportunidades las tuvieron los croatas en centros y acciones rápidas que iban de fuera a dentro y buscando a Mandzukic para finalizar o para fijar al central y ceder de espaldas.

Sin embargo, Griezmann obtuvo una falta lejana en una entrada en la que apenas recibió contacto y el posterior centro al corazón del área lo cabeceó Mandzukic a propia puerta (1-0, min 18). Croacia no se amedrantó y siguió jugando, desarrollando sus acciones en campo contrario y subiendo a los carrileros. Se sucedieron los saques de esquina y Croacia tocó tres balones de cabeza antes de que Mandzukic cediera a Perisic en la frontal, que se acomodó para pegar un zurdazo al segundo palo que significó el empate (1-1, min 28). Pero Francia se estiraba con intención y en otro córner que buscó Matuidi interivo Perisic con el brazo despegado del cuerpo. Tras consultar el VAR el árbitro señaló penalti y Francia se convierte en bicampeona por físico y un ataque espectacular. Croacia pone el juego y la posesión (4-2) engañó por bajo a Subasic (2-1, min 38). De nuevo se rehízo Croacia y Rebic y Perisic hicieron unos cuantos sprints paralelos o diagonales bien vistos por los mediocentros que los extremos jugaron hacia el delantero y no fueron rematados por poco.

La segunda mitad empezó con Croacia enrabietada por lo injusto del marcador y subiendo el ritmo y la exigencia defensiva rival. Otra vez los tres de arriba hicieron las jugadas más incisivas, teniendo que intervenir Lloris en varios disparos complicados y con los franceses totalmente replegados. El mecanismo de salida galo era el balón rápido a Mbappé, que pudo desbordar o abrirse para esperar a que Giroud y Griezmann rondaran el área.

Jugar al contragolpe le encanta a Francia y así se rompió el partido. Con Croacia arriba y los tres puntas esperando a la espalda el cuero llegó a Pogba, en una de sus primeras aventuras ofensivas. Su primer chut con la derecha lo bloquearon los centrales, pero a la segunda pegó un zurdazo que sorprendió a Subasic (3-1, min 59). Aquí sí vimos a Croacia sentir el gol y enseguida Francia hizo otro. Mbappé estaba entrando mucho en contacto con la pelota y una de las veces se fue hacia el centro y sacó un derechazo imprevisto que entró por bajo (4-1, min 65).

La distancia en el marcador era grande, pero Croacia no perdió sus buenas costumbres de tocar y presionar y en una acción aislada con los croatas plantados para empezar la presión Umtiti cedió atrás. Lloris trató de regatear a Mandzukic, pero el delantero tocó el cuero y dio esperanzas a los suyos (4-2, min 69). Con este tanto Croacia recuperó fuerzas y afrontó el último cuarto de hora con entereza, haciendo Dalic cambios para terminar con tres centrales. Había entrado Kramaric por Rebic y luego Strinic dejó su puesto a Pjaca. Croacia optó por emplear más centros largos, pero aquí los centrales y el portero no cometieron un solo error. Deschamps metió a N’Zonzi por Kante, Fekir por Giroud y Tolisso por Matuidi. Mbappé pasó a la delantera y Tolisso dio más pausa en campo croata, aparte del buen trabajo de N’Zonzi para robar balones sin tener la amonestación que había recibido Kante. Además, Francia estaba comodísima con esta dinámica y recurrió a los espacios para tratar de redondear el marcador. Cuando el cuero se movía en espacios reducidos fueron mejores nuestros vecinos, especialmente Griezmann, con toques de primera acompañados de movimientos que dejaban clavados a los defensas y permitían recibir a los franceses.

Efectivamente, Francia pudo marcar el quinto, pero en dos errores defensivos de un Croacia que ya estaba agotada. El primero fue un pase horizontal de Vida que robó Mbappé y terminó en disparo centrado. El segundo en una falta forzada por Griezmann pegado a la izquierda que recibió Pogba completamente solo delante del área pequeña, pero su remate de primeras se fue desviado. El físico permitió a los galos terminar el partido sin apuros ante una Croacia que mostró un pundonor del que sentirse orgullosos.

Francia se proclama campeona del Mundial de Rusia, su segunda y merecida estrella por ser capaz de reorganizar la selección tras el escándalo de Brasil, eliminar a equipos fuertes como Uruguay, Argentina y Bégica y tras sobreponerse a una gran Croacia. Por su parte, la subcampeona debe irse de Rusia con la cabeza muy alta porque plantó cara con un gran fútbol tras superar varias prórrogas, con grandes jugadores cada línea y con un Luka Modric al máximo nivel.

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