La importancia del fondo de armario

Años atrás, cuando el malogrado Johan Cruyff entrenaba al Barcelona, declaró en más de una ocasión que quería plantillas cortas, que no era partidario de tener demasiados jugadores inactivos durante la temporada e, incluso, que estuviesen con malas caras o actitudes negativas para los intereses del colectivo. Quizás, eran años en los que los calendarios no estaban tan cargados como los actuales, las competiciones continentales eran eliminatoria pura y dura y se fidelizaba más una alineación tipo que en los tiempos de hoy día. Recientemente, en la carrera continua que disputan Barcelona y Real Madrid, Real Madrid y Barcelona, han ido tomando relevancia esos fondos de armario a los que, cariñosamente, designamos como lo que en su día se llamó “clase media”.

En la propia época del Barcelona de Cruyff, este papel recaía en los Amor, Eusebio, Bakero, Nadal o Goikoetxea. Jugadores sin la resonancia mediática de las estrellas, pero que a base de trabajo, sacrificio y goles, fueron muy importantes en los éxitos de su equipo. Posteriormente, en la época del Madrid de los galácticos, sumamente rentables fueron futbolistas como Solari, Helguera, Morientes o el propio Makelele. Jugadores que cimentaban la columna vertebral de un equipo que necesitaba de su trabajo para dar oxígeno a la creatividad de los Figo, Zidane, Ronaldo y compañía. Posteriormente, en la era Guardiola, fueron importantes jugadores de club como Abidal, Keita, Pedro o un jovencísimo Sergio Busquets. Todos ellos tuvieron minutos de calidad y aportaron trabajo y goles a los numerosos éxitos del ahora técnico del Manchester City.

En la actualidad, si tomamos como referencia desde que Zidane se ha hecho cargo de la nave blanca, podríamos decir que la diferencia entre unos y otros ha sido precisamente ésa: la importancia de los jugadores menos habituales en los minutos de los que han dispuesto. Rendimiento de los tridentes ofensivos aparte, Luis Enrique se ha encontrado con la mala noticia de que cuando ha necesitado tirar de plantilla, ésta no ha respondido a la altura de las expectativas. Jugadores como Alcácer o André Gomes, no han rendido pese al desembolso económico que se realizó por ellos; Aleix Vidal se lesionó de gravedad cuando empezaba a abrirse un hueco en el equipo; y jugadores como Rafinha o Arda han ofrecido rendimientos irregulares, combinando actuaciones notables con otras más que discretas. A todas estas cirsunstancias añadimos el bajón de forma de jugadores veteranos como Jordi Alba, Mascherano o el propio Busquets.

Por su parte, el técnico madridista, en una mejor gestión de sus efectivos, ha dado buena cuenta de jugadores como Isco, Asensio, Morata, Lucas Vázquez, Nacho o el propio Kiko Casilla, dándoles minutos de calidad y ritmo de competición, para que cuando su equipo necesite de ellos estén en las mejores condiciones posibles.

Los datos que nos arroja esta reflexión evidencia la importancia no sólo de tener una buena y larga plantilla, sino de gestionarla en función de las exigencias que va ofreciendo el calendario y, en eso, podemos afirmar que el técnico francés ha ganado por goleada al asturiano. En esta semana de Clásico, quién sabe si alguno de estos jugadores no será uno de los protagonistas decisivos del dicho envite. El sábado a partir de las 19:45, saldremos de dudas.

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