La vuelta de Zidane, ¿un peaje demasiado caro?

En la madrugada del pasado viernes, el emergente gusanillo futbolístico renacido en los Estados Unidos asistía atónito a una de las goleadas más llamativas que se recuerdan en los últimos ciclos de pretemporada en el país norteamericano. El renovado Atlético de Madrid le infligía una dura goleada a su eterno rival, nada más y nada menos que 7-3, con un parcial de 5-0 a la llegada del descanso. Por un lado se intuyeron las buenas sensaciones del cuadro colchonero, quien parece haber dado con la tecla en los fichajes, sobre todo el de Joao Félix, que apunta a ser el nuevo ídolo de la parroquia rojiblanca. En el bando contrario los hombres de Zinedine Zidane, que siguieron evidenciando vicios de la temporada pasada, especialmente en lo relativo a la endeblez defensiva.

En el verano de 2018, de una forma totalmente inesperada, el técnico francés dejaba su cargo haciendo referencia al cansancio y a la poca capacidad para lograr que su mensaje siguiera calando. Se sugirió que en los corredores internos de Concha Espina se hablaba de su reticencia para abordar una necesaria y evidente renovación de la plantilla con la que había alcanzado la gloria en las tres últimas camapañas. Florentino Pérez, la cabeza visible de la dirección blanca, vuelve a recurrir a la figura del francés en mitad de la peor campaña madridista en lo que va de siglo con la promesa de permitirle llevar a cabo viejas aspiraciones como la de Hazard, recientemente fichado, o Paul Pogba, quien parece que acabará vistiendo la elástica del Real Madrid si se consigue un trato viable con los Red Devils.

La pregunta que nos hacemos es: ¿acabará siendo un peaje demasiado caro la vuelta de Zidane al Bernabéu? Con el verano llegando a su ecuador el Madrid se ha desprendido de jóvenes valores como Ceballos, Llorente o Reguilón; ha visto como se devalúan importantes activos como Isco, Modric o Kroos; y lidia con la patata caliente en la que se ha convertido Bale, cuya elevadísimos emolumentos impiden su salida del club.

Con la sombra de Cristiano Ronaldo aún sobrevolando sobre la capital de España y la nula capacidad del Real Madrid a la hora de buscarle un sustituto, no parece que vaya a resultarle fácil al entrenador francés revertir la situación, que se antoja similar a la del curso anterior.  El presidente blanco sabe que no goza de muchas bolas de partido y, a pesar de los años gloriosos por los que ha pasado en el último lustro, la situación recuerda a de la de los galácticos, cuando no se supo llevar a cabo el cambio de ciclo necesario y se produjo una etapa algo traumática. El Bernabéu anhela a M´Bappe, el jugador más emergente y apetecible del mercado en estos momentos por edad, estado de forma y la repercusión mediática que pueda tener, amén de la ilusión que despierta sólo mentarlo. La pasada temporada fueron tres técnicos, en esta que empieza veremos cómo se da la situación para el Madrid. Está claro que si las cosas no van bien, los próximos pitos irán dirigidos al palco o, incluso, al banquillo. El madridismo no permite resultados mediocres durante dos años consecutivos.

Fotos: laliga,es / realmadrid.com

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