Nabil Fekir, la ilusión de Heliópolis

Nabil Fekir, Lyon, Francia, 1993.

En el recientemente cerrado mercado veraniego aterrizó en el lado verdiblanco de Sevilla Nabil Fekir, un media punta francés de origen argelino que llegaba con la Copa del Mundo obtenida por su selección en Rusia como página más brillante en su curriculum. Tras la salida de un jugador importante como era Giovanni Lo Celso, gran parte de las responsabilidades del nuevo proyecto bético recaerán en el jugador galo. Desde el banquillo será dirigido por Rubi, quien a buen seguro pondrá en liza una propuesta similar a su antecesor en el cargo, Quique Setién.

Fekir es otro producto de la factoría Olympique de Lyon, cuna de futbolistas importantes como Benzema, Griezmann, Umtiti o Lacazette. Su zona natural de influencia es el último cuarto de cancha y sus principales cualidades son la velocidad en conducción, el regate y el golpeo a puerta. En la segunda jornada de liga ya dejó huella de su calidad con un gol en el Camp Nou que, a pesar de no evitar la derrota de su equipo, mostró al mundo de lo que es capaz. Con su llegada al Betis en una edad idónea, a una liga muy competitiva y a un equipo que favorece a sus características, podría explotar definitivamente como jugador y no quedarse en el umbral del estrellato, como le ocurriese a compatriotas suyos como Nasri o Gourcuff.

Siempre le ha perseguido la vitola de eterna promesa, pero estamos seguros de que en Sevilla, con la colaboración de los Borja Iglesias, Loren, Joaquín o Tello, mostrará su mejor versión con el fin de situarse en el lugar que el fútbol le tiene reservado.

Fotos: laliga.com / realbetisbalompie.es

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