S.D. Éibar, las cosas bien hechas

En la comarca del Bajo Deba, en Guipúzcoa, reposa la pequeña ciudad de Éibar. Una ciudad dormitorio de clase obrera, cuyos apenas 28.000 habitantes no darían para llenar un graderío del Nou Camp o del Santiago Bernabéu. De esa pequeña población hay aproximadamente unos 6000 privilegiados que ven en el viejo Ipurúa desfilar cada quince días a los equipos de la mejor liga del mundo.

La Sociedad Deportiva Éibar, equipo presidido por Amaia Gorostiza, es uno de los clubs con las ideas más claras y las cuentas más saneadas de nuestro panorama futbolístico. Una hoja de ruta bien definida y los pies sobre la tierra han sido claves en el buen hacer del cuadro armero en la máxima categoría del fútbol español. Para empezar, se ha encomendado toda la confianza a un viejo conocido, hombre sensato donde los haya y especialista en sacar el máximo rendimiento a sus plantillas, como es José Luis Mendilíbar. El técnico vizcaíno ha conseguido asentar al Éibar en primera división sin estar al borde del abismo e, incluso, con vistas a pelear por cotas más altas en un futuro.

La fórmula deportiva es la mezcla de veteranía y juventud de una plantilla donde residen jugadores expertos (como Pedro León, Charles o José Ángel), en la que tienen protagonismo jóvenes ya consagrados (Sergi Enrich, Joan Jordán o Marco Dmitrovic), y a la que llegan jóvenes cedidos (como el emergente jugador del Barcelona, Marc Cucurella). Aunque surgiera la sensación de que el conjunto armero podría convertirse en una especie de cementerio de elefantes, nada puede distar más de la realidad, y es que el bueno de Mendilibar ha construido, a la antigua usanza, un bloque que trata de variar lo menos posible con el paso de las temporadas. El acierto en las incorporaciones, como las del propio Enrich, Escalante, Orellana o el guardameta serbio Dmitrovic, hacen de Ipurúa un fortín difícil de superar. Esto y una línea de coherencia en las decisiones deportivas, son algunas de las señas de identidad de este club a la hora de desempeñar su gestión.

En lo que a lo futbolístico se refiere: velocidad en ataque, juego por banda, líneas juntas y, sobre todo,  muchísima intensidad en todo lo que se acomete son las referencias de este Éibar qu,e de momento, es el club que menos sobresaltos da a sus aficionados. Institucionalmente, el límite salarial, fichajes a coste cero, cesiones de jóvenes valores (hay que recordar que jóvenes como David Silva, Mikel Oyarzábal o Xabi Alonso, forjaron un rápido aprendizaje en Ipurúa) y por último, las obras de remodelación del estadio, hacen pensar que estamos ante un proyecto estable, sólido y sin fisuras.

Fotos: sdeibar.com / laliga.es

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